viernes, 10 de octubre de 2008

QUICHE

Un quiche, que no hay que confundir con quiché que es una etnia de origen Maya que vive en Guatemala, es un tipo de tarta salada, inicialmente típica de la cocina francesa. El más conocido es el Lorraine, de beicon y queso, aunque a mi me gustan mucho el de espinacas y queso azul o el de champiñones con jamón de York, aunque el de puerros y beicon también está bien. La verdad es que es un plato que admite cualquier ingrediente y su resultado es exquisito. Sin más dilación, hoy me decido por el último nombrado.

Ingredientes
  • 5 puerros gordos
  • 1 cebolla mediana
  • 150 gr. de beicon
  • 100 gr. de queso (cualquiera que funda con facilidad)
  • 500 gr. de nata líquida
  • 3 huevos
  • sal
  • pimienta
  • nuez moscada
  • Masa quebrada (si es congelada, una lámina, si no tenemos de las preparadas al final añadiré la receta de la masa quebrada).

Empezaremos limpiando y cortando los puerros en rodajas como de medio centímetro. Acto seguido cortaremos la cebolla en media juliana y procederemos a pocharla, junto con el puerro, a fuego medio con un poco de sal.
Por otro lado, cortamos el beicon en tiras pequeñas y lo freímos, lo apartamos retirando el sobrante de aceite.
Batimos los tres huevos y mezclamos la nata. Añadimos sal y ponemos al punto de pimienta y nuez moscada.
Extendemos la masa en un molde redondo de no mucha altura, rellenamos hasta el borde y cocemos durante uno 25-30 minutos en horno precalentado a 180 ºC. Cuando ya se esté a punto de sacar se le añade el queso por encima, para que quede fundido sin quemarse.
Lo mejor para calcular el tiempo, ya que depende del grosor del quiche, es que vayáis echando un vistazo en el centro del quiche y presionéis ligeramente (sin quemaros), tiene que estar cuajada, nada blanda. Además debe quedar ligeramente dorado por encima.
Y chimpún.
Si ya queréis hacer el quiche para nota, ahí va la receta de la masa artesanal.

Masa quebrada

  • 1/2 kg. de harina
  • 75 gr. de mantequilla
  • 150 gr. de nata líquida
  • 1 huevo
  • una cucharadita rasa de sal (1 gr de sal).

Haremos un volcán con la harina, colocando el resto de ingredientes con la mantequilla a punto de pomada. Se amasa con la punta de los dedos hasta conseguir una masa homogénea y fina y se deja descansar.
Para dejarla descansar lo mejor es envolverla en film y dejarla en la nevera durante una hora. Después la sacaremos y estiraremos con un rodillo, dándole un grosor que dependerá del diámetro del molde que utilizaremos. Cuando mayor sea el molde el grosor deberá ser mayor, de esta forma aguantará mejor el peso del relleno que le pongamos. Por lo tanto el grosor puede ir desde los 2 mm hasta los 5 mm.
Una vez extendida la masa y puesta en el molde, la pinchamos por toda la superficie con un tenedor y es aconsejable meterla en el congelador hasta que esté dura. De esta forma conseguiremos que no encoja a la hora de cocerla.
La sacamos del congelador y la tapamos con papel de aluminio y le ponemos peso encima. La metemos en el horno precalentado a 180º C y la cocemos durante 10-15 minutos.
Ahora solo queda añadirle el relleno que hayáis decidido. Y tendréis vuestro quiche.

MUCHAS GRACIAS ISI!!!