miércoles, 24 de noviembre de 2010

1001 formas de abrir un botellín...LXV

miércoles, 13 de octubre de 2010

PATATAS PANADERAS

A petición de Sonia aquí va la receta de las “panaderas”. Espero que os aclare algunas de vuestras dudas.
Las patatas panadera son una de las guarniciones más repetidas en las cartas de los restaurantes españoles. Son un acompañamiento ideal tanto para carnes como para pescados y una delicia en sí mismas. Pese a lo extendido de la receta por nuestra geografía, son de origen francés. Exactamente y siempre según el Larousse Gastronmique la receta es muy similar a la de las Pommes Boulangeré, con la salvedad que nosotros no les vamos a añadir un fondo blanco a la hora de cocinarlas sino que vamos a servirnos únicamente de nuestro delicioso aceite de oliva virgen extra (de lo que deduciréis que muy dietéticas no son…).
Como sucede con la mayoría de las recetas, no hay 2 iguales. La que a continuación voy a relataros es la que me gusta a mí que es una mezcla de varias. Exquisitas eran las que antes se hacían en el Caserón de Araceli y las que prepara mi Madre que nada tienen que envidiar a las del Caserón. Vamos a ello.

Ingredientes (para 6 personas)

1 kg de patatas nuevas especiales para hornear (son distintas a las de fritura y a las de cocción)
1 cebolla blanca grande (a ser posible dulce)
2 dientes de ajo
1 rama de tomillo
Sal
Pimienta blanca
1 vaso de vino blanco
AOVE

Utensilios

1 horno
1 fuente de horno de tamaño adecuado
1 sartén antiadherente grande
1 tabla
1 cuchillo cebollero
1 puntilla
1 pelador
Papel “albal”
1 mandolina (si no tenéis, pues paciencia)

Elaboración

Manos limpias y una copa de delicioso verdejo bien frío. En primer lugar encendemos el horno a 200º. Lavamos las patatas y las pelamos con la ayuda de nuestro pelador (valga la redundancia). Pelamos la cebolla y la picamos en juliana fina. Si disponemos de una mandolina (artilugio con el cual podemos hacer distintos tipos de cortes de verduras y hortalizas) la usamos, si no, nos servimos de nuestro cuchillo y un poco de paciencia para cortar las patatas en rodajas de unos 3 milímetros de grosor (a mayor grosor más tiempo tardarán en cocinarse). Las lavamos con agua fría y las reservamos. Picamos el ajo en brunoise. Ponemos un buen chorro de aceite en la sartén y añadimos la cebolla; la rehogamos un par de minutos a fuego suave, añadimos el ajo y el tomillo. Escurrimos las patatas, las salpimentamos generosamente. Las incorporamos a la sartén, subimos el fuego, añadimos el vino blanco, dejamos que reduzca un par de minutos. Homogeneizamos el conjunto con ayuda de una cuchara y lo vertemos en la fuente de horno. Añadimos otro chorro de aceite, cubrimos con papel “albal” y las metemos al horno durante 25 minutos a 200º. Si queréis que las patatas se doren lo que tenéis que hacer es retirar el “albal” y dejar que se doren durante los minutos finales de la cocción. Para saber si están listas solamente tenéis que pincharlas con un cuchillo. Si entra con facilidad es que están listas.

Nota 1: el aceite sobrante debéis escurrirlo en un bote y así se puede reutilizarlo para freir patatas o volver a cocinar “panaderas”.
Nota 2: las variaciones son infinitas. Os recomiendo que probéis a añadir pimiento rojo y verde en juliana cuando rehoguéis la cebolla. Deliciosas.
Nota 3: en breve le añadiré las fotos. Un poco de pacienca.

Buena Suerte y Buen Provecho

viernes, 17 de septiembre de 2010

QUICHE MIXTA




Hace ya tiempo nuestra querida Isi tuvo la gentileza no solo de cocinar quiches para nosotros, sino que además se curró la receta y la posteó (consultar entrada del 10 de octubre de 2008). Cada quiche es un mundo y yo me he permitido el lujo hoy de acercaros una receta que en mi opinión es bastante sabrosa. Como deduciréis más adelante lo de mixta deriva de la mezcla hortelana con el bacon y el queso…Animaros y ya nos contaréis que tal os ha salido.

Ingredientes (para 12 buenas raciones)




8 huevos frescos de gallina
1 litro de nata líquida para cocinar
400 grs. De bacon ahumado de la mejor calidad
3 cebollas dulces
1 pimiento verde italiano
1 pimiento lamuyo rojo
1 puerro
2 dientes de ajo
200 grs. De queso cheddar
Un manojo pequeño de hojas de albahaca
1 barquita de “tomates cherry”
2 paquetes de hojaldre o 500 grs. De masa quebrada (hoy he optado por la primera opción)
Sal
Pimienta negra
AOVE
1 calabacín pequeño (no como el de la foto)
1 nuez de mantequilla
50 grs. De harina
500 grs. De una legumbre de mala calidad (para hornear el hojaldre)

Utensilios

1 horno
1 molde desechable de aluminio de las medidas oportunas
1 varilla
1 cuchara de madera
1 puntilla
1 cuchillo cebollero
1 tabla para cortar
1 bol de dimensiones generosas
Papel albal
1 cacerola grande

Elaboración:

En primer lugar nos lavamos las manos y nos pertrechamos de la cerveza fría suficiente para llevar a cabo nuestra que misión que aproximadamente nos llevará una hora. A continuación encendemos el horno arriba y abajo a 2000.

Untamos el molde con mantequilla para a continuación, añadirle harina (, retirando el sobrante,) y evitar así que el hojaldre se “pegue” al molde arruinando nuestro delicioso entrante.






Colocamos el hojaldre o la masa quebrada sobre el molde procurando que quede bien ajustada a los bordes y que sobre un poco por arriba puesto que en el proceso de horneado encoge y luego se nos puede salir el relleno.




Cubrimos la masa con papel albal y añadimos la legumbre vieja para evitar que la masa suba mientras se cocina “en blanco”. Haciendo esto evitamos que el relleno se cocina y que la masa quede cruda.






En 12 minutos a 180º tenemos lista la masa.



Mientras “cocemos en blanco” la masa ponemos un chorro de aceite en una cacerola amplia junto con 2 dientes de ajo para aromatizar el aceite.




Retiramos los ajos e incorporamos la cebolla cortada en juliana fina y la cocinamos durante 5 minutos a fuego medio. Cada vez que adicionemos un ingrediente nuevo debemos subir un poco el fuego para que no se pierdan calorías y se cuezan los alimentos.




A continuación seguimos con los pimientos y los tomates cherry.





Cuando el conjunto esté bastante fondeado añadimos el puerro y un par de minutos después, el bacon. Probamos el punto de sal y lo rectificamos con cuidado puesto que nos falta el queso que siempre le va a dar un punto de sal a la comida.






Cascamos los huevos y los batimos con energía. Añadimos una pizca de sal y un par de vueltas de molino de pimienta negra. Agregamos la nata sin dejar de batir. Probamos.













Incorporamos el relleno al bol donde tenemos la nata y homogeneizamos el conjunto.


Vertemos sobre la masa y al horno durante 30 minutos a 180º.



Transcurrida la media hora abrimos el horno y pinchamos el quiche con un palillo. Si sale limpio está lista, si le quedan restos habrá que esperar otros 5 minutos aproximadamente.


Dejar reposar un par de horas antes de consumirla para poder cortarla sin que se rompa.

Nota: puede ser consumida fría, del tiempo o caliente. Eso ya varía en función del gusto de cada uno. A mí personalmente me gusta del tiempo. Si tengo posibilidades e ingredientes preparo un pesto ligero que la acompaña a la perfección.

Buena Suerte y Buen Provecho.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

MAGDALENAS DE CHOCOLATE Y NARANJA



Las Magdalenas son un clásico en las mesas de desayuno españolas. A mí personalmente me vuelven loco, no en vano, vaya donde vaya siempre busco una panadería y si tienen, las compró. Vamos a hacer un pequeño esfuerzo y dejar de comprar bollería industrial para nuestros desayunos y a pasar 1 horita en nuestra cocina haciéndonos nuestro propio desayuno. ¿Por qué no? Son muy fáciles, baratas y divertidas de preparar, sobre todo si hay niños de por medio. Se lo pasarán en grande.

Ingredientes (para 20 unidades como cantos de río”)




1 yogur natural
4 huevos frescos grandes
500 gramos de harina de trigo (si es de fuerza, mejor)
20 grs de levadura química (1 sobre y un poquito de otro de Royal, por ejemplo)
1 naranja (vamos a usar la ralladura de su piel)
135 grs. De AOVE
1 tableta de chocolate Nestlé para repostería
250 grs. De azúcar moreno
1 pizca de sal
Mantequilla

Utensilios

2 boles grandes
1 varillas
1 batidora con accesorio para montar
1 lengua de pastelería (para que Bea no me diga nada luego)
2 moldes de silicona para magdalenas. Si no tenéis pues os hacéis con unos de usar y tirar y listo.
1 rallador
1 horno
1 trapo o manopla (para no quemarnos las manitas...)

Elaboración:

Manos limpias y comenzamos. En primer lugar vamos a separar las yemas de las claras. A continuación ponemos el chocolate a fundirse en un cazo a fuego suave.





Mientras se funde el chocolate comenzamos a preparar el punto de nieve. Colocamos las claras de huevo en un bol limpio (si hubiera algún resto de suciedad le costaría montar más a las claras), añadimos una pizca de sal y comenzamos a montarlas con ayuda de nuestra batidora.











Por otro lado blanqueamos las yemas de los huevos junto con el azúcar moreno y el yogur.



Incorporamos el aceite poco a poco sin dejar de batir.





Una vez asimilado el aceite añadimos la harina con la levadura, que previamente habremos mezclado, poco a poco para evitar la creación de grumos.



Mezclamos el punto de nieve con la harina el yogur...







A continuación añadimos la ralladura de naranja.




Seguidamente añadimos el chocolate a la masa.







Ha llegado el momento de verter nuestra preciosa masa en los moldes y hornearla. Si disponemos de una manga pastelera escudillaremos la masa en las celdas de los moldes, de no ser así, nos ayudaremos de paciencia y una cuchara sopera.






Metemos los moldes al horno a 180º (precalentado) durante 20 minutos. Transcurrido el tiempo, pinchamos una magdalena con un palillo. Si sale limpio es que están cocinadas, de no ser así, dejarlas un par de minutos más con el calor residual del horno.




Las tapamos con un paño limpio y dejamos que se enfríen durante media hora. Pasado ese tiempo las desmoldeamos y están listas para disfrutarlas.




Se pueden espolvorear con azúcar glas, ralladura de naranja, canela...la decisión es vuestra. Para conservarlas es suficiente con dejarlas tapadas con papel "film".

Buena Suerte y Buen Provecho

martes, 14 de septiembre de 2010

TABOULÉ

La receta de hoy es cortesía de Cris, una amiga de nuestro blogmaster Pollo. El taboulé es un plato originario de la cocina libanesa y se hace a base de una sémola de trigo conocida como bulgur que se combina con ingredientes frescos como tomate, cebolla, menta, limón y perejil. Suele comerse con la mano sirviéndose de hojas de “oreja de burro” o lechuga romana. El bulgur puede ser perfectamente sustituido, como bien apunta Cris, por cuscús. Un plato delicioso en mi opinión amén de barato y fácil de preparar.

Ingredientes:

1 vaso de cuscús
3 o 4 limones
Aceite de oliva
1 tomate grande o 2 pequeños
½ pimiento rojo
½ cebolla
¼ pepino
Aceitunas negras
Uvas pasas
Perejil
Menta o hierbabuena
Sal

Elaboración:

Se exprimen los limones y añades el cuscús en el zumo de limón. El cuscús se tiene que empapar con el zumo de limón y se deja macerar. Después se cortan en cuadraditos pequeños el tomate, el pimiento rojo, la cebolla, y el pepino. Y se añade al cuscús. Añade un chorro de aceite (como en las ensaladas) y remueve bien. Al final pica la menta y el perejil y lo añades por encima junto con las aceitunas negras (si las troceas queda mejor) y las uvas pasas. Le añades sal al gusto.
Lo tapas y lo metes en la nevera un par de horas o tres. Durante este tiempo el cuscús se va macerando o “cocinando” con el zumo de los limones. Al cabo de unas dos o tres horas ya está listo para servir y súper fresquito. También puedes dejar el cuscús macerando la noche anterior y al día siguiente sólo tienes que añadir los vegetales recién cortados. Hay gente que además de menta y perejil le añade cilantro. No queda mal pero yo no le añado cilantro porque mata un poco el sabor de la menta y me gusta más la menta. Si te pilla el toro, también venden cuscús pre-cocido que tarda mucho menos en hacerse. En 20 min o 30 min está listo. Es perfecto para verano porque se come frío es ligero. Está muy bien, por ejemplo, para una barbacoa donde te das un homenaje de carne, porque sirve como ensalada y además al llevar limón te ayuda a digerir toda la carne.

Muchas gracias por tan original colaboración Cris. Bienvenida a nuestro humilde foro. Espero que nuestro blogueros se animen a preparar tan deliciosa receta y nos cuenten.

Buena Suerte y Buen Provecho

1001 formas de abrir un botellín...LXIV

viernes, 10 de septiembre de 2010

MARMITAKO DE BONITO

El marmitako de bonito es un plato típico de los pescadores del Cantábrico. Su nombre proviene precisamente de la marmita, el recipiente en el que se cocinaba dicho plato, puesto que era uno de los pocos enseres que componían el ajuar de un barco pesquero. La elaboración de tan suculento plato se lleva a cabo con uno de los reyes del mar: el Bonito del Norte también conocido como atún blanco o Thunnus Allalunga. Para ser considerado Bonito del Norte debe tener un peso mínimo y haber sido capturado con caña (de esta forma la calidad de la carne no merma). Se captura en lo que se denomina la “costera” y es el periodo que va de Junio a Octubre, ambos inclusive. Pese a que esta receta nos llega casi con la temporada del bonito acabada, los primeros fríos del otoño tal vez os animen a elaborar tan suculento plato.

Ingredientes (para 4 personas)

600 grs. De lomo de Bonito del Norte
1 cebolla blanca dulce
1 pimiento verde italiano
½ pimiento lamuyo rojo
½ puerro
1 diente de ajo
1 hoja de laurel
1 tomate pelado y despepitado
1 cucharada sopera de carne de pimiento choricero
800 grs. De patatas especiales para cocer
1 vaso de vino blanco
AOVE
Sal

Para el fumet

Las espinas del bonito
1 cabeza de ajo
1 cebolla
El verde del puerro
1 zanahoria
1 vaso de vino blanco
Agua
AOVE
1 cucharada de pimentón dulce de La Vera

Utensilios

2 cacerolas amplias
1 sartén antiadherente
1 espátula
1 tabla
1 cuchara sopera
1 cuchillo cebollero
1 pinzas
1 puntilla

Elaboración

Manos limpias y una buena copa de Itxasmendi Barrica 7 al alcance de la mano. En primer lugar vamos a preparar el fumet. Lavamos y pelamos los ingredientes del fumet, los colocamos en una cacerola, cubrimos con el agua y al fuego. Desde el momento que rompe a hervir vamos a contar 25 minutos.
Mientras tanto lavamos los pimientos y los cortamos en brunoise. Pelamos y picamos el tomate. Picamos el puerro en brunoise junto con los dientes de ajo y la cebolla. Pelamos las patatas y las reservamos sumergidas en agua. Cortamos el bonito en dados de 2 x 2 cm. . y lo reservamos en la nevera.
Ponemos un chorro generoso de aceite en la cacerola y a fuego medio vamos pochando los ingredientes en este orden. En primer lugar rehogamos la cebolla, seguida del pimiento (es importante que el pimiento quede muy pochado), el puerro y el ajo. Cuando todo esté muy pochado incorporamos los dados de tomate. Seguidamente añadimos la patata cortada en cachelos, subimos el fuego y rehogamos bien todos los ingredientes. Añadimos el pimentón y la carne de pimiento choricero. Acto seguido incorporamos el vaso de vino blanco, dejamos que evapore el alcohol y lo cubrimos con el fumet (debe cubrir un par de dedos por encima) . Añadimos la hoja de laurel y bajamos el fuego. Dejamos cocer durante unos veinte minutos a fuego suave.
Mientras la patata se cuece, salamos y doramos los dados de bonito a fuego fuerte en nuestra sartén antiadherente con un chorrito de aceite. Es importante que el bonito quede dorado por fuera y crudo por dentro para que no se nos quede muy seco.
Incorporamos el bonito a las patatas y dejamos que cueza durante unos 3 minutos más.
Para saber que las patatas están listas es tan sencillo como pincharlas con un palillo o mirar cómo se han desgastado las aristas. Rectificamos de sal y desgrasamos si fuese necesario.

Buena Suerte y Buen Provecho.

Pd: lo ideal sería acompañarlo con otro par de botellas de buen Txakolí de Guetaria.

martes, 10 de agosto de 2010

1001 formas de abrir un botellín... LXIII

Aunque está grabado como forma número LX, ahí va la forma LXIII...

Director: Chupaka Dave
Guionista: Chupaka Dave
Abridor: Chupaka Dave
Peregrino: Polvis
Bebedor: Pollo
Cámara 1: Bea
Cámara 2: Toñe

lunes, 19 de julio de 2010

ALIÑO PARA CARNES IV (MOJO ROJO)

Sigue el verano, el calor y las barbacoas por lo que aquí os presento una fantástica receta de Mojo Rojo ideal para acompañar carnes a la parrilla, pescados o las míticas “papas arrugás”...Qué maravilla. Para el que no lo sepa, el mojo es una salsa oriunda de las Islas Canarias. Siendo muy simplistas podemos agrupar los mojos en 2 grandes familias: el rojo y el verde. También podemos hablar del delicioso almogrote gomero realizado a base de queso seco y mojo (excelente aprovechamiento del género. Sé que cuando algún canario la lea se escandalizará pero debo reconocer que es francamente buena (si no recuerdo mal era de Martín Berasategui…no os digo ná). Debo hacer una mención especial al mojo que hace el Padre de Helena la novia de Calero. No he probado otro tan espectacular nunca. Palabra de Gourmet.

Ingredientes

12 grs. De sal gorda
70 grs. De ajo (sin germen)
60 grs. De pulpa de pimiento choricero
35 grs. De pimentón dulce
150 ml. De AOVE
50 ml. Vinagre de Jerez
30 de almendra molida cruda

Utensilios

1 batidora y su vaso
1 lengua
1 bote

Elaboración

Manos limpias y botellín fresquito. Pelamos el ajo y le quitamos el germen. Colocamos el ajo junto al resto de los ingredientes en el vaso de la batidora y lo trituramos a máxima potencia mientras añadimos el aceite poco a poco para que nos quede una salsa bien ligada. Dejar reposar en la nevera un par de horas y listo para disfrutar. Es muy recomendable que todos los comensales lo tomen…

Buena Suerte y Buen Provecho

viernes, 16 de julio de 2010

SANDWICH MIXTO TUNEADO

Siguiendo con la senda abierta en lo que a bocadillos se refiere, me animo a incluir la receta del que pensé para dar de comer a la "afición" del fan park instalado en mi terraza en el glorioso día del 11 de julio de 2010.
Aunque la idea es mía, he de decir que la ejecución por parte de nuestro cocinero fue inmejorable y permitió hacer un paquete de pan de molde de sanwich en menos de 10 mins...
Los sandwich que se realizan con pasta, como es este caso y el de bacon y huevo de una entrada anterior, son ideales para cumpleaños y demás eventos, porque permiten hacer muchos en poco tiempo.

Ingredientes

400 gramos de jamon dulce o york (comprado al corte; nada de envasados!)
1 tarrina de queso de untar
8 o 10 pepinillos agridulces
Salsa de Mostaza
1 paquete de pan de molde


Utensilios

1 tabla para picar
1 cuchillo cebollero
1 bol
1 lengua

Elaboración

Manos limpias y botellín fresquito (el día de autos, 21 litronas).
Quitamos los bordes al jamón y lo picamos al gusto; hacemos lo mismo con los pepinillos y lo juntamos todo en un bol, añadiendo el queso de untar y la salsa de mostaza al gusto (nosotros la hicimos con Alipende pero la de Uncle Williams o mejor la dulce inglesa que venden en carrefour... hmmmmmm!). Removemos bien y creamos una pasta que procederemos a untar en los panes.
Se puede usar pan blanco, integral, con se cereales, sin bordes...

Buen provecho y a disfrutar!!


PD: primo, haz las correciones que creas oportunas!

lunes, 12 de julio de 2010

CAMPEONES¡¡¡¡¡¡


Pues eso, Campeones. Pese a no ser futbolero, debo reconocer que los chavales de la selección me han emocionado y que los 2 partidos que he disfrutado a vuestro lado han sido inolvidables. Una mención especial a las patatas ali oli de mi Madre, a las tortillas de la Abuela Vicenta, a las tortillas de "la Isa", a la generosidad del Pollo y Bea por ponernos a disposición su casa, a la intendencia de Topete, a los Kojonacos del Tote por cumplir su palabra y a todos y cada uno de vosotros por ser tan especiales...

Muchas gracias chicos y enhorabuena Campeones¡¡¡¡

jueves, 8 de julio de 2010

SANDWICH DE POLLO, CURRY ROJO Y MANGO

Siguiendo con las cenas fáciles y originales en verano, me he acordado de un sándwich que es un verdadero espectáculo para los sentidos. Solamente hay que hacerse con sus ingredientes, lo demás es coser y cantar.

Ingredientes (para 4 personas)

12 rebanadas de pan de molde blanco (sin corteza)
1 tarrina de queso crema
1 sobre de pasta de curry rojo (50 grs.)
1 bolsa de rúcola
1 manojo de menta fresca
2 mangos maduros
4 filetes de pechuga de pollo
Sal
Pimienta negra
AOVE

Utensilios

1 sartén antiadherente grande
1 tabla para picar
1 cuchillo cebollero
1 lengua
1 batidora y su vaso
1 puntilla

Elaboración

Manos limpias y botellín fresquito en las proximidades. En primer lugar debemos desplazarnos hasta una tienda especializada en productos asiáticos y hacernos con un bote o con unos sobres de pasta de curry rojo. Dichas tiendas las podemos encontrar en la calle General Margallo de Madrid (conocida como “Chinataun”) o en Tokio Ya, que es una tienda especializada en productos asiáticos que ha en la Calle Presidente Carmona 9. La pasta de curry rojo es barata, polivalente (pastas, guisos, aliños…) y aguanta una eternidad en la nevera.
Salpimentamos los filetes de pollo y los hacemos en nuestra fabulosa sartén. Cuando adquieran un bonito color dorado por ambos lados, los dejamos que se enfríen en un plato y los cortamos en tiras. Mientras los filetes se enfrían, pelamos los mangos y los cortamos en mirepoix. Los reservamos. Mezclamos en el vaso de la batidora la pasta de curry rojo junto con el queso de cabra y la menta hasta que obtengamos una textura homogénea. Meter el dedo en el va y probar el resultado (evidentemente que la batidora esté fuera y desenchufada…) No me digáis que no es espectacular…Ha llegado la hora de la verdad. Vamos a ensamblar el sándwich. Con ayuda de la espátula extendemos una generosa capa de crema de curry, seguida del mango, unos brotes de rúcola, el pollo y otra capa de pan. Más crema de curry, mando, rúcola y pollo, para finalizar con una rebanada de pan. Más fácil imposible. Menudo viaje por menos de 3 euros por persona.

Nota: es ideal acompañarlo con una generosa cantidad de cerveza pilsner a punto de congelación.

Buena Suerte y Buen Provecho.

EL DOMINGO A LAS 8:30 LA GRAN FINAL…A POR ELLOS¡¡¡¡¡¡¡¡¡

lunes, 5 de julio de 2010

ALIÑO PARA CARNES III

La receta de hoy es ideal para marinar carnes que como el pollo tienen poco sabor (al menos el que realmente consumimos). Además resulta un plato muy sabroso y bastante veraniego (barbacoa, cervecitas…). Se elabora a base de lima y jengibre fresco, con lo que os podéis hacer una pequeña idea del contraste de sabores; si no os hacéis la idea, pues os invito a que lo probéis y ya me contaréis el resultado.

Ingredientes (para 4 personas)

30 grs. De jengibre fresco
4 limas (zumo y ralladura)
500 grs. De pechuga de pollo
2 diente de ajo
AOVE
Sal
Pimienta negra

Utensilios

1 tabla
1 cuchillo cebollero
1 rallador Microplane o similar (si no tenéis, lo hacéis con los agujeros más finitos de vuestro rallador)
1 exprimidor
1 bol
Palos de brocheta
1 cuchara sopera
1 varilla

Elaboración

Manos limpias y copita de blanco fresquita. Cortamos el pollo en dados de 2 x 2 cm. Lo reservamos. Rallamos las pieles de las limas y depositamos el resultado en el bol. Exprimimos el zumo y también lo añadimos al bol junto con el AOVE. Con ayuda de la cuchara pelamos el jengibre (os juro que es la forma más fácil de pelarlo. Raspándolo) y lo rallamos incorporándolo a los ingredientes anteriores que tenemos en el bol.Con ayuda de la varilla emulsionamos el aceite, el ajo en brunoise, el zumo de lima, la ralladura y el jengibre. Salpimentamos generosamente el pollo y lo introducimos en el bol. Dejamos que macere durante al menos un par de horas y pasamos a “embrochetarlo”. Ya está listo para ser asado en la parrilla o en una plancha a fuego suave para que quede dorado, bien hecho y en su punto de jugosidad.

Nota: el jengibre fresco y las limas las podéis encontrar ya en la mayor parte de las fruterías. Los resultados obtenidos con jengibre en polvo no son ni parecidos.

Buena Suerte y Buen Provecho

sábado, 3 de julio de 2010

SANDWICH DE BACON Y HUEVO

La verdad es que en muchas ocasiones las cosas más simples son las más placenteras. Creo que nos encontramos ante una de ellas…Aquí tenéis una de las recetas mejor guardadas de la historia de la gastronomía…(evidentemente es una broma). Que la disfrutéis.

Ingredientes (para picotear un par de personas. Mi hermano y su amigo Javi no cuentan)

200 gramos de bacon ahumado de la mejor calidad
3 huevos duros
6 rebanadas de pan blanco sin corteza
Agua
Sal
Mahonesa Hellmans

Utensilios

1 tabla para picar
1 cuchillo cebollero
1 cazo (para cocer los huevos)
1 bol
1 lengua

Elaboración

Manos limpias y botellín fresquito. Ponemos los huevos en un cazo; los cubrimos de agua (un par de dedos por encima de los huevos), añadimos la sal y los ponemos a cocer. Por si no lo sabíais los huevos se cuecen en 11 minutos desde el momento en el que rompen a hervir. Luego debéis enfriarlos en abundante agua fría (para cortar la cocción y ayudar a pelarlos con mayor facilidad). Mientras se cuecen los huevos con ayuda de nuestro cuchillo vamos a eliminar la ternilla del bacon y su corteza. Lo picamos en lardones y lo reservamos en nuestro bol. Pelamos los huevos y nos quedamos solo con las claras que picaremos finamente ( las yemas podemos reservarlas para preparar una deliciosa vinagreta). La mahonesa Hellmans va a la perfección, pero si queréis hacer mahonesa casera, mejor que mejor. Añadimos la mahonesa al bacon y al huevo y lo movemos hasta que nos quede una masa homagénea. Llega el momento de la verdad: colocamos una rebanada de pan de molde, la untamos con la pasta, colocamos otra rebanada, la untamos y finalizamos con una rebanada más de pan blanco., Listo para disfrutarlo.

Nota: en mi opinión el pan blanco es el ideal para la elaboración de tan suculento manjar, pero si os gustan los panes integrales no hay ningún problema.

Buena Suerte y Buen Provecho

A POR PARAGUAY¡¡¡¡¡

jueves, 1 de julio de 2010

SANDWICH DE QUESO AZUL, RÚCOLA Y TRUCHA AHUMADA

La de hoy es una receta fácil y rápida. No tiene ninguna complicación y es ideal para preparar cualquier noche que juegue España, o cualquier otra noche. Acompañada de una cerveza bien fría puede ser un excelente único plato. El mundo de los bocadillos y sándwiches no conoce límites y vamos a demostrarlo. Manos a la obra.

Ingredientes (para 4 personas)

250 grs. De trucha ahumada
100 grs. De queso crema
150 grs. De queso azul (a ser posible nacional; tipo Picón, La Peral o si sois muy osados Cabrales… Se me hace la boca agua de pensarlo)
100 grs. De rúcola
2 tomates maduros (a ser posible, de huerta. Si no hay opciones, podéis haceros con unos kumatos que tienen un punto dulce que puede ser interesante frente a la potencia del queso)
12 rebanadas de pan de molde de 5 cereales (o similar. Si sois unos quejicas y no os gusta este tipo de pan, podéis usar pan blanco)

Utensilios

1 batidora y su vaso
1 cuchillo para untar
1 tabla
1 lengua
1 cuchillo de sierra (para cortar el tomate sin desafilar nuestro fabuloso cuchillo cebollero)

Elaboración

Manos limpias y primer botellín en las cercanías. Abrimos los paquetes de trucha para despegar las con facilidad, además de eliminar olores indeseados del envasado al vacío. Atemperamos el queso azul (vamos, que lo sacamos de la nevera un rato antes para que se trabaje mejor) y lo introducimos en el vaso de la batidora junto con el queso crema (la finalidad de mezclar ambos no es solo facilitar el untado, sino suavizar el sabor del queso azul. Si os encanta el azul, no es necesario que lo rebajéis con el queso crema. La decisión nuevamente está en vuestras manos). Trituramos hasta conseguir una pasta homogénea. Podéis añadir un chorro de nata o leche si os quedara demasiado espeso. Lavamos los tomates y los cortamos en rodajas de un par de milímetros de grosor. Abrimos la bolsa de la rúcola. No es necesario lavarla si se trata de un producto de los denominados de cuarta gama (listos para consumir…)
Lo tenemos todo así que vamos a ensamblarlo. Untamos una capa de crema en la primera rebanada de pan; a continuación disponemos un par de rodajas de tomate, unos brotes de rúcola y un par de lonchas de salmón. Seguimos con otra rebanada de pan untada nuevamente con nuestra deliciosa crema, el tomate, la rúcola, la trucha y una nueva rebanada de pan…Bueno eh?

Nota: el sándwich admite tanto ser degustado en frío como tostado ligeramente en una sartén previamente engrasada con deliciosa mantequilla…

Buena Suerte y Buen Provecho

A POR ELLOS¡¡¡¡

lunes, 28 de junio de 2010

CURRY DE POLLO DE CORRAL

Tendemos a pensar (al menos a mí me pasó durante mucho tiempo) que el curry es una especia amarilla que sirve para hacer pollo o arroz, pero nada más lejos de la realidad puesto que el curry es un crisol en el que conviven especias como: clavo de olor, cúrcuma (que es lo que le da ese bonito color amarillo. No nos engañemos también podemos toparnos con currys rojos o, incluso verdes), cilantro, comino, pimienta, cardamomo, jengibre, nuez moscada, tamarindo, guindilla… llegando incluso algunos a contener alcaravea, albahaca o gingseng. Pese a que existen fórmulas fijas en su preparación, cada cocinero realiza su mezcla particular por lo que es imposible tomar 2 iguales. Los encontramos líquidos, en forma de pasta o en polvo que es la más común.
Podemos distinguir según el Larousse Gastronomique 3 tipos distintos de preparación del curry: a la india, a la china y a la inglesa. La receta que presentamos hoy es un híbrido entre el curry a la india y a la inglesa, ya que por un lado guisamos la carne con las especias al modo tradicional pero también le damos el toque de la leche de coco (muy típico por otro lado de las cocinas del sureste asiático).

Ingredientes (para 4 personas)

4 cuartos traseros de pollo de corral
1 bote de leche de coco
3 cebollas moradas
4 dientes de ajo
2 batatas
½ cucharada de pimienta negra molida
½ cucharada de jengibre en polvo (si lo tenéis fresco mejor que mejor)
½ cucharada de cúrcuma
¼ de cucharada de canela en polvo
1 vaso de vino blanco (el resto de la botella es para cocinero y pinche si lo hubiera)
Sal fina
AOVE
2 litros de caldo de pollo aproximadamente. Si no tuviéramos, lo sustituimos por el bendito Avecren.
Algo de Terry o similar para flambear.

Utensilios

1 sartén antiadherente
1 cacerola amplia con su tapa
1 tabla
1 cuchillo cebollero
1 cuchara para las medidas
1 puntilla
1 batidora
1 colador fino

Elaboración

Nos hacemos con 4 buenos traseros de pollo de corral o campero (alrededor de 6 euros el kilo). Si no es posible por falta de tiempo o de posibilidades, pues lo hacemos con un pollo normal y tan contento. Manos limpias y botellín o vino blanco en su defecto. Pelamos las cebollas, las batatas y los ajos. Ponemos a calentar la sartén, añadimos un chorro de aceite junto con un par de dientes de ajo sin pelar (para aromatizar el aceite). Doramos los traseros de pollo que previamente habremos salpimentado. Reservamos. Pochamos la cebolla junto con la batata cortada en dados de 2 x 2 cm. Y los dientes de ajo. Cuando esté todo bien rehogado añadimos el pollo, lo flambeamos con el Terry, le añadimos el vino blanco y dejamos que evapore el alcohol. Añadimos el caldo de pollo, las especias y la leche de coco. Dejamos que cueza durante 40 minutos aproximadamente. Si queremos darle un acabado “glamouroso” trituramos la salsa. Si nos ha podido la pereza, rectificamos de sal en caso de ser necesario y listo para comer.

Nota: la cantidad de picante es una cosa particular así lo dejo a vuestra elección.
Nota 2: un acompañamiento perfecto para este plato es una generosa ración de aromático arroz basmáti.

Buena Suerte y Buen Provecho.

sábado, 26 de junio de 2010

ALIÑO PARA CARNES II

Pues siguiendo con la sección que comenzamos hace un par de semanas aquí va la segunda entrega. En este caso es más un marinado o adobo que una salsa en si misma. Pese a que puede servirnos para cualquier carne a mí me gusta especialmente utilizarla con los solomillos de cerdo ibérico (si no tenemos para ibérico pues de Duroc y tan contentos). Es importante que la preparemos con al menos 12 horas de antelación para que la carne se impregne de todo el sabor.

Ingredientes (para 4 personas)

2 solomillos de cerdo ibérico
1 cucharadita de comino
2 cucharadas colmadas de pimentón dulce
2 cucharadas soperas de orégano
250 cl. De AOVE
1 cucharada colmada de sal gorda
1 par de vueltas de molino de pimienta negra por cada solomillo

Utensilios

1 tabla
1 cuchillo cebollero
1 cuchara sopera
1 cuchara de café
1 varilla
1 bol

Elaboración

Manos limpias y botellín fresquito a mano. En un bol colocamos todos los ingredientes menos el aceite que añadiremos poco a poco mientras lo emulsionamos con la ayuda de una varilla. Reservamos. Limpiamos los posibles excedentes de grasa de los solomillos y podemos actuar de 2 formas. Bien cortando el solomillo en dados de un par de centímetros para hacer un delicioso salteado o, adobando la pieza entera y posteriormente asándola en la parrilla a “la broche” para posteriormente cortarla en escalopines… En vuestras manos está la decisión.

Buena Suerte y Buen Provecho.

jueves, 24 de junio de 2010

BACALAO AL PIL PIL

Gadus Morhua o bakalaó. Nos encontramos ante el que posiblemente sea uno de los pescados más emblemáticos de la gastronomía vasca. O lo amas o lo odias, pero no suele admitir términos medios. En concreto el pil pil es una de las formas más conocidas de prepararlo. Nuestra amiga María (para ser exactos compañera del Pollo) ha tenido la gentileza de currarse esta receta y pese a que ella dice que es fácil, no está exenta de dificultad o, mejor dicho, de técnica para obtener unos buenos resultados. Pido licencia a María y me tomo la libertad de recomendaros un corte concreto del bakalaó para la preparación de tan suculento plato. Este es: la cola por la cantidad de gelatina que contiene. La gelatina será junto con el aceite lo que obre el milagro del pil pil (su nombre deriva de la onomatopeya procedente de los borboteos del aceite en la cazuela mientras se cocina). También os recomiendo que os hagáis con un AOVE de la variedad “picudo”. Los resultados son inmejorables.

Ingredientes:

800 grs de bacalao desalado en trozos
4 dientes de ajo
1 guindilla seca picante
1/2 litro de aceite de oliva virgen extra (esto puede parecer una exageración pero verás cómo lo acabas necesitando)


Elaboración

Filetea los ajos y rehógalos junto con la guindilla en una cazuela baja y ancha, preferiblemente de barro, junto con aceite. Una vez dorados se retiran en un plato.
Coloca los trozos de bacalao en la cazuela sobre ese aceite con la piel sobre la cazuela y frotando un poco sobre ella para que vaya soltando la gelatina.
Al poco rato dales la vuelta y déjalos cocer durante 5 minutos más, pero ahora ya con el fuego apagado mientras se templa el aceite.
Saca el bacalao y colócalo en un plato, después mueve la cazuela suavemente para que la salsa ligue y vaya haciéndose espesa (espesa, pero no como tu bechamel)
Puedes echarle un poco de pimentón dulce si lo deseas, yo lo hago, mi madre no siempre, pero a mí me parece que queda mejor, aunque eso ya es al gusto de cada uno.
Finalmente coloca los lomos de bacalao, esta vez con la piel hacia arriba sobre la salsa pilpil junto con los ajos y la guindilla de antes.


Y eso es todo, será una de las recetas más fáciles que existen del bacalao y de las más sabrosas, pero claro, ahora tienes que practicar mucho el juego de muñeca crucial para que la salsa ligue como Dios manda. Ese es el secreto, poner mucha paciencia en ese momento. Si te resulta costoso o no consigues que espese, un truco es ayudarte con un colador, pero no colando la salsa sino removiéndola con el mismo como si se tratara de una cuchara hasta que se vuelva más densa. No sucumbas a la tentación de la harina que lo fastidiarás.


Bueno a ver si te sale rico y lo disfrutáis.


PD: para desalar el bacalao se sumerge en agua y se hacen cambios de ésta cada 8 horas durante uno o dos días, puedes probar un trocito para ver cómo va, si necesita o no un nuevo cambio. (Se puede comer una vez desalado sin cocinar en ensaladas, está buenísimo, pero esa receta ya otro día)

PD 2: Muchas gracias María. Una explicación inmejorable. Besos.

miércoles, 23 de junio de 2010

OREJA DE CERDO EN SALSA

Como ya contamos en anteriores recetas, la casquería es un género que ha caído desafortunadamente en el olvido, aunque gracias a la inmigración, comienza a ver la luz al fondo del túnel. Moralinas a parte, hoy nos vamos a enfrentar con el que para mí es uno de los platos más importantes dentro del mundo de las raciones: la OREJA de cerdo. ¿Cómo es posible que algo tan humilde sea tan exquisito? Se puede presentar a la plancha (el Nervios en El Tapeo la hace exquisita. Presentada con un poco de ali oli y regada generosamente con Estrella de Galicia), en salsa, rebozada con miel (si, habéis leído bien. Con miel. Mi suegro Pedro la hace exquisita)… La forma que hoy nos ocupa es en salsa. Si fuéramos ortodoxos deberíamos comprar las orejas, lavarlas a conciencia y cocerlas durante un par de horas acompañadas de laurel, cebolla, pimienta y algún comino, pero como la vida es breve y hay gente que hace muy bien su trabajo, nos vamos a decantar por la oreja que ya viene cocida. En el mercado hay marcas como Rogusa, que las hacen con una calidad francamente buena. Sin más dilación os invito a que os pongáis manos a la obra.

Ingredientes

1 kg de oreja de cerdo (la podéis comprar ya cocida)
1 cebolla dulce mediana
1 diente de ajo
2 chorizos para guisar
2 lonchas de jamón (de 1 cm. De grosor aproximadamente)
3 cucharadas soperas de harina de trigo
1´5 litros de caldo de carne
1 cucharada sopera de pimentón dulce de LA VERA
1 hoja de laurel
Sal
Aove
Un par de aros de guindilla

Utensilios

1 tabla
1 puntilla
1 cuchillo cebollero
1 cacerola amplia
1 cuchara de madera

Elaboración

Manos limpias y Mahou fresquita. Pelamos y picamos la cebolla en brunoise. Pelamos y picamos finamente el ajo. Colocamos ambos ingredientes en la cacerola con un buen chorro de AOVE, una pizca de sal para que la verdura “sude” y dejamos que se pochen suavemente hasta que estén transparentes. Mientras se lleva a cabo el proceso de pochado, picamos el jamón y el chorizo en dados. Cuando la verdura adquiera el punto deseado, subimos el fuego, añadimos la harina, el pimentón, el jamón y el chorizo. Rehogamos rápidamente con cuidado que no se nos que me el pimentón. Mojamos con el caldo y a continuación incorporamos la oreja, la guindilla y el laurel. Dejamos que cueza suavemente durante unos 30 minutos. Rectificamos de sal y si os apetece le podéis añadir unas gotas de Tabasco. Lista pata disfrutar.

Buena Suerte y Buen Provecho.

domingo, 20 de junio de 2010

RISOTTO DE POLLO DE CORRAL Y SETAS

El risotto junto con la pizza y la pasta en general es uno de los platos que ha encumbrado a la gastronomía italiana a lo más alto del panorama mundial. Jode reconocerlo pero no por ello es menos cierto que los italianos saben venderse. Nuestros arroces son una cosa maravillosa pero no por ello debemos dejar de reconocer las bondades de este plato transalpino. Los risottos son originarios del norte de Italia; concretamente de las regiones de Piamonte y Lombardía. Una de las características más importantes de este plato es la variedad de arroz necesaria para elaborarlo: arbóreo o carnaroli. La untuosidad del plato no solo viene propiciada por la adición de Parmesano, nata, aceite…sino por los sólidos solubles que desprenden dichas variedades durante la cocción (para más datos sobre el fascinante mundo del arroz os recomiendo que adquiráis el libro del grandísimo Quique Dacosta: Los arroces contemporáneos. Publicado por Montagud). Por el momento ya tenéis bastante información para adentraros en el complejo mundo del arroz. En sucesivas recetas os iré contando más cosas. Prestar atención y buena suerte que la empresa que hay por delante no es fácil pero ni mucho menos imposible.



Ingredientes para 4 personas

2 dientes de ajo
2 cebolletas grandes
1 puerro gordo
400 grs. de arroz arbóreo o carnaroli
400 grs. de pollo (a ser posible de corral)
1 bolsa de mix de setas (si hay posibilidad de conseguir unos boletus edulis mejor)
Aproximadamente 2 litros de caldo de pollo
Unas hebras de azafrán
AOVE
1 porción generosa de queso Parmesano rallado
Pimienta negra recién molida
Vino blanco (1 botella de buen verdejo frío)
Perejil picado

Utensilios

1 tabla para cortar
1 cuchillo afilado
1 cacerola lo más grande posible
1 rallador
1 cuchara de madera
1 sartén antiadherente

Elaboración

Manos limpias y abrimos la botella de verdejo que tenemos reservada para el arroz.
Cortamos en trozos de 2x2 cm. las pechugas de pollo.
Abrimos la bolsa de las setas y las colocamos en un bol.
Abrimos los brick de caldo y los ponemos a hervir.
Rallamos el queso
Picamos finamente la cebolleta, el puerro y el ajo. Reservamos el ajo y ponemos a pochar el puerro y la cebolleta (chorro de aceite y sal). Cuando ambos estén transparentes añadimos el ajo (se quema con facilidad y amarga). Cuando toda nuestra verdura esté pochada, añadimos las setas (no es necesario que estén descongeladas) y dejamos que se rehoguen a fuego medio- fuerte durante unos 4 minutos. Añadimos el vino blanco. Mientras se lleva a a cabo este proceso, en nuestra fantástica sartén antiadherente salteamos los trozos de pechuga de pollo a fuego fuerte y con un chorrito de aceite los doramos y reservamos en un plato.
Cuando las setas y el resto de la verdura estén listas, añadimos el arroz y lo rehogamos todo junto durante unos 2 minutos aproximadamente. Añadimos el pollo salteado. Comenzamos a mojar con el caldo. El secreto del risotto es ir incorporando el caldo poco a poco y no parar de removerlo en ningún momento para que los sólidos solubles que contiene esta variedad de arroz lo dejen trabado (vamos, espesito). El caldo que admite esta variedad de arroz es casi el triple de su peso por lo que los 2 brick de caldo os van a llegar. Cuando tengáis incorporado casi todo el caldo debéis ir probando a ver cómo está de duro y el punto de sal que tiene (hay que tener cuidado con la sal que añadís puesto que el Parmesano le va a aportar un toque muy sabroso). Cuando el arroz lleve unos 17 minutos desde el comienzo de la cocción, le añadís una generosa porción de Parmesano rallado, el perejil y un par de vueltas de molinillo de pimienta negra. Si habéis seguido estas instrucciones al pie de la letra debería quedaros un arroz de cine.

Pd: recordar que el caldo debéis añadirlo poco a poco (no debe quedarse seco en ningún momento ni tener demasiado caldo a la vez) y no dejar de remover en ningún momento.

Pd 2: el punto óptimo del risotto es “al dente”, nunca pasado.

Buena Suerte y Buen Provecho.

jueves, 17 de junio de 2010

"CAÑÓN" DE TERNERA AL HORNO

El cañón de ternera también es conocido como solomillo inglés o falso solomillo. Es uno de esos cortes poco conocidos entre otras cosas al incremento de las grandes superficies con sus infames bandejas de filetes ya cortados. Divagaciones al margen nos encontramos con un delicioso corte que sirve tanto para asar como para comer en filetes (vuelta y vuelta). No todas las carnicerías lo tienen en sus mostradores pero si se lo encargáis al carnicero imagino que no tendrá ningún problema en conseguiros uno y además, quitarle el nervio que atraviesa la pieza de lado a lado (de ahí lo de falso solomillo…”nadie da duros a peseta”). Su precio es bastante ajustado y de veras merece la pena “mojarse” con esta receta. Nazario suele tenerlo, así que animaros.

Ingredientes (para una buena comida de fin de semana con un montón de amigos)

1 cañón de ternera
2 cebollas grandes
2 dientes de ajo
1 ramillete de tomillo
1 ramillete de romero
Sal (c.s)
1 vaso de brandy
1 botella de vino tinto
1 litro de caldo de carne
Pimienta negra recién molida (c.s.)

Utensilios

1 tabla para picar
1 cuchillo cebollero
1 puntilla
1 sartén antiadherente grande
1 fuente de Pírex grande
1 batidora con su vaso
1 colador chino
1 horno
1 cuchillo jamonero
1 cazo
1 varilla

Elaboración
Manos limpias y botellín fresquito en las proximidades. Encendemos el horno y lo precalentamos a 200º. Pelamos y picamos las cebollas en julia. Chafamos los ajos y reservamos. Picamos el romero y el tomillo después de haberlos dado un buen lavado y los mezclamos con un generoso chorro de AOVE, sal gorda y pimienta negra. Reservamos.
Precalentamos nuestra fantástica sartén antiadherente (para que sea antiadherente no debemos meterla bajo ningún concepto en el lavavajillas ni arañar su valiosa superficie con objetos metálicos…). Mientras esto último sucede, untamos la pieza de carne con el majado a base de hierbas y la doramos en la sartén por todos los lados, hasta que obtengamos una buena costra. Reservamos.
Bajamos un poco el fuego, añadimos la cebolla (un chorro de aceite si fuera necesario) la rehogamos durante un par de minutos y la depositamos en el fondo de la fuente de horno junto con los dientes de ajo. Ponemos nuevamente la sartén al fuego y añadimos el brandy y el vino; desglasamos (nos llevamos los jugos que hayan quedado pegados en el fondo), dejamos que evapore el alcohol y vertemos el contenido resultante en la fuente de horno junto con el caldo de carne. Disponemos la carne encima y lo metemos en el horno durante 35 minutos aproximadamente. Si la carne os gusta poco hecha será mejor que la saquéis 5 minutos antes. Que os gusta más pasada, os recomiendo que la dejéis 45 minutos.
Una vez horneada, dejáis que se enfríe durante un par de horas puesto que la forma de comer este tipo de asados, es en lonchas finas (3 milímetros aproximadamente). Si la carne está caliente es prácticamente imposible cortarla en condiciones. Mientras la carne se enfría, os abrís otra cervecita y trituráis la salsa que ha quedado en la fuente de horno. La pasáis por el colador chino y la ponéis a hervir en un cazo. Probar la sal por si fuera necesario rectificar y dejar que se enfríe.
Llegamos a la parte más delicada del proceso: el corte. Con ayuda de nuestra tabla y de un cuchillo jamonero (¿qué casa no tiene uno? Si la vuestra es una de esas en las que no hay cuchillo jamonero, no temáis. Nuestro cuchillo cebollero bien afilado debe ser suficiente) .Cortamos la carne en lonchas de unos 3 milímetros de grosor y las colocamos artísticamente en una fuente. Se nos presenta otra encrucijada que sólo vosotros mis queridos dummies podéis resolver ¿cómo servir la carne? Fría o caliente. Ambas formas son correctas. Personalmente prefiero la carne fría y la salsa caliente por encima. En vuestras manos os dejo que probéis ambas y ya me contaréis.
Nota: la carne que os sobra se puede convertir en un delicioso relleno para un sándwich al día siguiente. No necesitáis más que unas lonchas de carne, un par de rebanadas de pan de molde, mahonesa, algo de lechuga, un poco de mostaza, queso y unas rodajas de tomate…Impresionante cena de domingo por la noche.
Nota 2: es un plato perfecto para dejar preparado con 24 horas de antelación y así evitar los nervios y tener tiempo de llamar al asador de pollos si la receta no ha llegado a buen puerto.
Nota 3: si habéis hecho caso a la nota 2 no cortéis la carne hasta el momento de su consumo pues se oxida y perdería su bonito color rosado.

Buena Suerte y Buen Provecho.

miércoles, 16 de junio de 2010

LOMO DE SALMÓN CON ESCABECHE LIGERO DE SETAS Y SOJA

Queridos Dummies, hace tiempo que no hacemos una receta de pescado y fijaos por dónde, ésta mañana he preparado una que me ha parecido de lo más apetecible y he decidido que debía ocupar un pequeño lugar de este humilde foro. Se trata de uno de los más conocidos y a la vez más depauperados de los pescados. El salmón. En este caso he utilizado un lomo de salmón salvaje del Pacífico (congelado de la marca Mercadona) que da unos resultados francamente buenos y tiene un precio sorprendente cuanto menos. Si podéis haceros con unas supremas de salmón fresco pues mejor que mejor pero sino, esto es una solución rápida y barata (en estos tiempos inciertos que corren, un euro ahorrado en la cesta de la compra es un botellín más que te bebes en el Fuji).

Ingredientes (para 4 personas)
800 grs. De salmón
1 bolsa de sinfonía de setas
2 dientes de ajo
¼ de vaso de vinagre de Jerez
¼ de vaso de vino blanco
½ vaso de soja Heinz
2 vueltas de molino de pimienta negra
Sal (c.s.)
AOVE

Utensilios

1 tabla
1 cuchillo cebollero
1 puntilla
1 sartén antiadherente grande
1 fuente de Pirex grande
1 horno
Elaboración

Nos lavamos las manos en profundidad y con un cuidado extremo abrimos un botellín a punto de congelación.
Calentamos nuestra sartén a fuego fuerte, le añadimos un chorro de AOVE y doramos el salmón durante un par de minutos por ambos lados (comenzamos por el lado de la carne). Lo reservamos. En la misma sartén añadimos un par de dientes de ajo sin pelar y otro chorro generoso de AOVE. Doramos los ajos e inmediatamente incorporamos las setas. Las salteamos durante un par de minutos; añadimos el vino blanco, el vinagre y finalmente la soja. Rectificamos con la pimienta. Dejamos que cueza durante otros 2 minutos, introducimos el salmón con la piel para abajo y lo metemos en el horno (precalentado) a 200º durante 10 minutos. Un acompañamientoperfecto para el plato sería un poco de arroz Basmati cocido y una cerveza Pilsner bien fría.

Buena Suerte y Buen Provecho

domingo, 13 de junio de 2010

ALIÑO PARA CARNES I

Por enésima vez os pido disculpas por la irregularidad de las entradas en el blog. Espero ponerle remedio. Dejémonos de lamentos y manos a la obra.
Dejamos atrás la primavera y el verano se nos echa encima por lo que el tiempo de las barbacoas se acerca. Esta va a ser la primera de una serie de recetas relacionadas con el mundo de las parrillas, planchas…Espero que os guste la nueva mini sección.

Ingredientes

150 cl. De AOVE
150 cl. De agua mineral
150 cl. De salsa de tomate
1 cucharada sopera de orégano
1 cucharada sopera de comino
1 cucharada sopera de tomillo
¼ de vaso de vino blanco seco
4 dientes de ajo (sin germen)
Unas gotas de salsa Pérrins
Un buen chorro de vinagre

Utensilios

1 batidora con su vaso
1 puntilla
1 recipiente con tapa

Elaboración

Convendría preparar la receta con al menos un par de horas de antelación. Recomiendo hacerla la víspera. Manos limpias y botellín a mano. Colocamos todos los ingredientes en el vaso de la batidora y los trituramos hasta obtener una textura homogénea. Dejamos reposar en la nevera.
Es un aliño ideal para el asado de tira, el vacío de ternera, la panceta… De lo más versátil. Hacéis la carne por un lado, le dais la vuelta y un par de minutos antes de sacarla, la pintáis con el aliño ayudados de una brocha.
En caso de que sintáis debilidad por el picante, podéis incorporar unas gotas de tabasco.
Buena Suerte y Buen Provecho.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Morcillo de ternera estofado

Morcillo, zancarrón, osso-bucco (cuando lleva hueso)…Podemos llamarlo como queramos pero nos encontramos ante la que para mí, es una de las reinas de los estofados. Pese a ser un corte de segunda categoría, con unas buenas verduras y un poco de “cariñete” podéis conseguir una obra maestra de la cocina. Hay gente que prefiere el solomillo por su ternura, el lomo por su sabor, pero yo me quedo con el morcillo. Llamarme loco si queréis…Para el que no lo sepa el morcillo es la pantorrilla trasera de la vaca. Muy sabrosa y rica en gelatina. No me digáis qué no sentís curiosidad.

Ingrediente (para 4 personas)

2 morcillos
2 cebollas blancas dulces
1 puerro
1 cabeza de ajo de Las Pedroñeras
2 zanahorias grandes
1 pimiento verde italiano
2 cucharadas soperas de carne de pimiento choricero
1 botella de vino tinto
1 tomate maduro
1 vaso de brandy
Granos de pimienta negra
Unas ramitas de tomillo
AOVE
Sal
Caldo de carne si fuera necesario (el agua y el caldo doble también sirven)

Utensilios

1 tabla
1 cuchillo cebollero
2 cacerolas grandes con sus tapas
1 pinzas
1 puntilla
1 batidora o pasapurés
1 colador chino

Elaboración

Manos limpias y botellín en ristre.
En primer lugar nos damos un paseíto hasta la carnicería; nos hacemos con 2 buenos morcillos de ternera (si pudiéramos conseguirlos de “avileña negra” o “retinta de Salamanca, pues mejor que mejor). Le decimos al amable carnicero que nos los limpie y los corte en trozos generosos (la prolongada cocción puede acabar con un trozo demasiado pequeño. No lo olvidéis).
Una vez en casa ponemos un chorro de AOVE generoso en la cazuela y doramos la cabeza de ajo partida a la mitad a fuego medio. Cuando el ajo coja color la retiramos y reservamos. Subimos el fuego y doramos los trozos de morcillo que previamente habremos salpimentado. Cuando tengan un bonito color dorado los retiramos y reservamos. En el aceite en el que hemos dorado la carne procedermos a pochar las verduras que habremos pelado, lavado y picado en mirepoix (en principio vamos a pasar la salsa, por lo que no es necesario que os esmeréis demasiado en el corte). Por si no lo había dicho con anterioridad, a esta preparación se le llama bresa.
Es fundamental la concentración de la verdura. Debe pocharse mucho y despacio. Cuando la verdura tenga casi la textura de un puré (habrán transcurrido unos 20 minutos. No os olvidéis de poner un par de los dientes de ajo con los que hemos aromatizado el aceite) incorporamos la carne, subimos el fuego, añadimos el brandy; lo flambeamos: añadimos el vino tinto, dejamos que el alcohol se evapore durante 4 minutos aproximadamente, añadimos caldo de carne si fuera necesario y lo tapamos. Dejamos que cueza a fuego medio durante al menos 2 horas. El tiempo de cocción variará en función de la calidad de la carne y de la forma en la que el animal haya sido sacrificado. Cuando el guiso esté prácticamente listo le incorporaremos la carne de pimiento choricero y el tomillo.
Una vez que esté cocido, con ayuda de unas pinzas retiraremos los trozos de carne, trituraremos la salsa, la pasaremos por el chino y rectificaremos de sal si fuera necesario. Introducimos la carne nuevamente en la olla y dejamos que cueza suavemente durante 10 minutos.
Debemos obtener una salsa brillante y sabrosa.
Un acompañamiento perfecto para este plato puede ser una patata asada, unas verduras salteadas o un fantástico puré de patatas. Un tito con buen cuerpo, pongamos de Toro, es el maridaje perfecto.

Si el morcillo os parece demasiado gelatinoso y no os gusta, podéis usar la misma receta para guisar una aguja o una espaldilla.

Buena suerte y Buen provecho

viernes, 5 de marzo de 2010

Botswana Boutchery

La Brújula hoy nos lleva al otro lado del mundo. Concretamente a Queenstown, Nueva Zelanda. Queenstown es mundialmente famosa por ser la capital de los deportes extremos (cualquier cosa que se os antoje de riesgo-aventura, se ha inventado allí, o casi). El pueblo es un sitio de ensueño; está a las orillas del lago Wakatipu, rodeado de montañas de casi 3000 metros… es una pequeña Suiza.

Botswana Boutchery es el restaurante más elegante de Queenstown con diferencia. Se encuentra en el 17 Marine Parade. Vamos, a tiro de piedra del lago. Es una bonita casa de 2 plantas con una estupenda terraza con chimenea. Te reciben con una enorme sonrisa y te conducen a tu mesa. En nuestro caso nos toco un reservado fantástico para 6 personas en la segunda planta, justo al lado de la bodega (que por cierto es una enorme cristalera que se comunicaba con nuestro comedor). Buena mantelería, cubertería, vajilla y cristalería (copas de Schott).
Tienen una carta de bebidas que da miedo verla. Cientos de vinos, cervezas, aguas, rones, cognacs, güisquis…
Como os habréis imaginado ya por el nombre la especialidad es la carne. Cuentan con distintos cortes de carnes como la Angus o la Hereford (fue la que yo elegí. 300 gramos limpios de lomo bajo poco hecho) además del aclamado cordero neozelandés. La guarnición y la salsa de la carne las combinas a tu gusto. Las primeras pueden ser elegidas en dos tamaños. Ambas se consideran extras y se pagan por separado. Las croquetas de patata y la salsa de Pinot Noir son una excelente combinación.
Aviso a navegantes. No es necesario que recurráis a los entrantes puesto que las raciones suelen ser pantagruélicas.
En el apartado de postres es muy recomendable su versión de la tarta de queso con fruta de la pasión.
En cuanto al servicio, atentísimo y lo mejor de todo: el precio. 30 euros por persona o lo que es lo mismo, 60 NZ $ (servicio no incluido). Para los curiosos nos bebimos: 3 Monteith´s Celtic Red Beer en el aperitivo. 1 botella de Torbreck Woodcutters 2007 Shiraz para los principales y para el postre una copa de Lake Chalice Botritys Riesling. El agua del grifo, muy buena…

Muchas gracias Damián por la recomendación.
Casi, Carmen, Jose y Cris, fuisteis una compañía excelente. Besos.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Pesto Genovese

La receta de hoy es básica pero exquisita. El pesto es junto con la salsa de “pomodoro” una de las recetas más conocidas y repetidas de la cocina italiana. Proviene de la Región de Liguria (al noroeste de Italia) y sus orígenes son difíciles de precisar (los árabes fueron los introductores de la albahaca en la península itálica). La primera receta escrita data del siglo XIX. No es el único tipo de pesto que existe puesto que en la Región de Trapani hacen un derivado del genovés al que añaden tomate y sustituyen los piñones por las almendras.
Los italianos junto con los franceses son posiblemente la gente que mejor vende sus productos en el mundo. La regulación del pesto es tal que han creado un Consorzio del Pesto Genovese, en el que se regula hasta la autenticidad de la albahaca… ¿podríamos hacer nosotros lo mismo con el Salmorejo de Córdoba?
El maridaje típico del pesto es la pasta, pero es un perfecto compañero de carnes, pescados o incluso, aliñando una ensalada.

Ingredientes (para 4 personas)

1 manojo de albahaca
100 grs. de Parmesano
200 grs. de piñones tostados
2 dientes de ajo (sin germen)
1 chorro de vinagre
½ litro de AOVE
Sal (1 cucharita de café)

Utensilios

1 batidora y su vaso
1 mortero a ser posible de mármol (si eres un romántico)
1 sartén (para tostar los piñones)

Elaboración

Manos limpias y Nastro Azzurro bien fría.
Existen 2 formas de hacer el pesto. La tradicional con el mortero o la moderna con la batidora. Os decantéis por una o por otra, lo primero que debemos hacer es poner a calentar una sartén, lavar la albahaca y separar las hojas de los tallos. Cuando la sartén coja temperatura incorporamos los piñones con una gota de aceite. Los salteamos continuamente para que no se nos quemen. En el momento que comiencen a coger un bonito color dorado los retiramos del fuego y reservamos en el vaso de la batidora o el mortero (para que no se nos quemen y arruinemos la salsa antes incluso de comenzar…)
Ahora tenemos los ingredientes listos. Supongamos que no tenemos un maravilloso mortero de mármol (que es lo más probable). Nos decantamos por la batidora. Colocamos el queso, el aceite, la albahaca, el ajo, la sal, los piñones y el vinagre en el vaso de la batidora y lo trituramos hasta que obtengamos una bonita pasta verde muy parecida a la criptonita y que huele a noche de verano. Nuestro pesto ya está listo para ser consumido. ¿Ha sido para tanto? El que no come bien es porque no quiere.
Las variaciones sobre los ingredientes de la receta son varias. Si no os gustan los piñones podéis sustituirlos por anacardos y el resultado es maravilloso. El Parmesano puede ser sustituido por un queso curado de oveja. Es posible añadirle más ajo (en ese caso debéis comer pesto todos…) La albahaca puedes tenerla en un tiesto en la terraza y así la tienes a mano siempre…
Por cierto, si no lo consumís todo, lo guardáis en un Bote bien tapado y os dura 4 ó 5 días en la nevera tranquilamente.

Buena suerte y Buen provecho.

PD: gracias Javier.

domingo, 28 de febrero de 2010

Pastel de melocotón y chocolate

Si el solomillo de cerdo relleno fue uno de mis primeros platos en solitario, aquí nos encontramos ante una de las vacas sagradas de la repostería en mi familia materna. Posiblemente la primera vez que hice algo en una cocina fue el “punto de nieve” para este pastel. Para los que no me conozcáis, soy bastante “cansino” desde que era bien pequeño. Mis tías para que me callara un poco me “arreaban” el bol, las claras y la varilla…
He dicho mi familia materna pero no he especificado. La persona a la que yo asocio este pastel por encima de a las demás es a la “Tía Lulú”, (suena muy enternecedor, pero en la sección de vídeos se clava un par de botellines de un trago que da gusto. Madrina, te quiero. No cambies nunca). Sentimentalismo aparte, la tarta es sencilla, barata y carece de complicaciones. Os garantizo que una vez que la probéis, repetís (a Pablo, el mejor amigo de mi hermano le volvía loco).

Ingredientes

1 kg de melocotón en almíbar
4 huevos grandes
160 grs. de azúcar blanquilla
140 gramos de harina (si la usamos de fuerza, el pastel tendrá más estructura)
2 cucharaditas de levadura química (vamos Royal de toda la vida…)
La ralladura de un limón
1 yogur natural
2 cucharadas soperas de AOVE

Para la cobertura

100 grs. de chocolate (el de Nestlé es un valor seguro)
100 ml. De nata líquida (35%)
50 grs. de mantequilla

Utensilios

1 varillas o una batidora con accesorio para montar
1 rallador
1 cuchara sopera
1 cuchara de café
Boles de distintos tamaños
1 molde para tartas (da igual si es de silicona, desmoldable, fijo…)
1 colador pequeño
1 tabla de corte
1 cuchillo cebollero
1 abrelatas (si es que usáis melocotón de lata)
1 horno
1 cazo
1 lengua
1 plato de presentación

Elaboración
Bueno, pues en primer lugar nos lavamos las manos, abrimos una botella de buen P:X., Sauternes o similar y encendemos nuestro horno (200º arriba y abajo).
Abrimos la lata de melocotón, cortamos los melocotones en dados de 1x1 cm y los reservamos. A continuación, separamos con sumo cuidado las claras de las yemas. Batimos las segundas con el azúcar hasta que “blanqueen” (como su propio nombre indica el color de la yema cambia. También lo hace su textura. Sabremos que está cuando no encontremos restos del azúcar y tengamos una masa cremosa). El siguiente paso es la incorporación de la ralladura de limón (debemos hacerlo al momento para no perder los aceites esenciales de la corteza. No debemos llegar a la parte blanca nuca porque amarga. Por cierto, se llama ceste), el AOVE, el yogur, el melocotón y la “carga” (es la mezcla entre harina y levadura que habremos tamizado con nuestro colador previamente). Mezclamos todos los ingredientes hasta conseguir una pasta homogénea. No debe quedar ni un solo grumo así que hale, a esmerarse. Un truco para evitar los grumos es el de incorporar nuestra “carga” sobre los otros ingredientes poco a poco desde el colador mientras no paramos de batirlos.
Llega la hora de la verdad, el punto de nieve. Es la parte más complicada de la receta pero no os asustéis que no muerde. Necesitamos un bol limpio, inmaculado, (el más mínimo resto de grasa hará que no suba bien) ,las claras, las varillas y una pizca de sal además de una buena dosis de paciencia. Los movimientos deben ser de abajo hacia arriba para incorporar bien el aire en las claras y obtener un punto de nieve cremoso y compacto. Sabremos que está listo cuando le demos la vuelta al bol y este no se caiga (las claras, se entiende).
Respirar, tomar un traguito de vino y prosigamos antes de que se nos bajen las claras.
Con mucho cuidado y con movimientos envolventes incorporamos las claras a la preparación anterior. Este paso es muy importante. Cuando esté homogénea la mezcla, la vertemos en un molde que previamente habremos untado de mantequilla y espolvoreado de harina. Al horno 50 minutos.
Mientras se hornea el pastel, preparamos la cobertura. Para ello calentamos la nata en un cazo con la mantequilla y, cuando rompa el hervor lo retiramos del fuego y añadimos el chocolate picado (para facilitar su fusión). Lo removemos con la varilla hasta que esté fundido.
Si hemos seguido los pasos y sido mínimamente diestros, el pastel debería tener un bonito color dorado y una textura esponjosa. Dejamos que se enfríe. Desmoldamos, colocamos en un plato de presentación y bañamos con el chocolate. Dejamos que se enfríe.
Ya me contaréis.

Buena suerte y Buen provecho.

viernes, 26 de febrero de 2010

Ensalada de cecina y mango con vinagreta de pipas

Vamos a intentar revitalizar un poco la sección de ensaladas que la pobre está un poco desangelada(no existe como tal, pero bueno).Hace tiempo que no la hago pero la verdad es que es una ensalada que nos dio un montón de satisfacciones en La Barriga y me parece que debo compartirla con vosotros (al igual que lo hicieron conmigo los hermanos Campoy. Un saludo estéis donde estéis. Siempre tengo una cerveza fría para vosotros en la nevera). La combinación de cecina, mango y rúcula con el toque de las pipas es espectacular.
La rúcula es una de esas cosas que no tienen término medio; o las amas, o las odias. A mi personalmente me chifla. Se cultiva por la cuenca mediterránea desde hace siglos y se le atribuyen propiedades afrodisíacas (entre el guacamole y esto, menuda semanita os estoy dando…)


Ingredientes (para 4 personas)

200 gramos de rúcula
150 gramos de cecina de vaca (finita y a ser posible, recién cortada)
2 mangos maduros pero firmes
50 gramos de pipas peladas
AOVE (a ser posible de la variedad arbequina. Si consiguiérais el de Valderrama...es el Dios de los aceites)
Vinagre balsámico reducido (de venta en grandes superficies)
Sal

Utensilios

1 bol
1 tabla para picar
1 cuchillo cebollero
1 bote vacío con su tapa correspondiente
1 puntilla

Elaboración

Manos limpias y botellín al canto.
Pelamos los mangos y los cortamos longitudinalmente en tiras de 1 cm de grosor. Los cortamos en dados y reservamos en el bol. Lavamos la rúcula en agua bien fría, la escurrimos perfectamente y al bol. Cortamos la cecina en tiras de 1 cm. de grosor y las incorporamos junto con los otros ingredientes.
Llega el momento de hacer la vinagreta. Ponemos en el bote 3 partes de AOVE a ser posible de la variedad arbequina, por 1 parte del vinagre de Módena reducido. Una pizca de sal – debo recordaros que las pipas peladas ya traen sal-. Ajustamos la tapa y agitamos enérgicamente durante 15 segundos. Rociamos la ensalada con el brebaje. Colocamos una lámina de P.V.C. extensible (vamos, papel film. Perdóname “Tito”; no he podido resistirme) sobre el bol, lo agitamos ligeramente y ya tenemos perfectamente aliñada nuestra deliciosa ensalada.
El truquillo del bote para las vinagretas es extensible a cualquier aliño. Además tiene la particularidad de servir como contenedor si hacéis demasiada cantidad. Cerráis bien el bote y a la nevera hasta la próxima vez.

Buena suerte y Buen provecho.

jueves, 25 de febrero de 2010

Guacamole

La receta de hoy es tan sencilla como sabrosa, además de resultar útil en un montón de preparaciones.
El guacamole es una receta originaria de México. Cuenta la leyenda que fue Quetzalcóatl el que entregó la receta al pueblo Tolteca para que la extendiera por su territorio, aunque hay versiones mucho más prosaicas. Los aztecas consideraban que los aguacates eran afrodisíacos porque su forma se asemejaba a la de los testículos (Ahuácatl)…así que tener “cuidadín” cuando hagáis la receta.
En mi caso la receta que os paso me la dio Manolo el frutero y la verdad es que me ha granjeado numerosos éxitos a lo larga de los años. Veamos que os parece.

Ingredientes

1 Aguacates de la variedad Hass maduros, no pasados)
1 cebolla dulce mediana
1 tomate grande y maduro
El zumo de una lima
½ cucharada sopera de cilantro picado
1 cayena o ají pequeño (puede ser sustituido por unas gotas de Tabasco)
Sal

Utensilios

1 tabla para picar
1 puntilla afilada
1 cuchara sopera
1 bol
1 batidora con su vaso
1 lengua

Elaboración

Manos limpias y botellín al canto.
Pelamos el aguacate ayudándonos de la puntilla y la cuchara. Lo cortamos longitudinalmente y retiramos la piel y el hueso. Lo colocamos en el vaso de la batidora. Pelamos la cebolla, la hacemos cuartos y al vaso. Lavamos el tomate, le quitamos el “culo”, lo hacemos cuartos y también lo ponemos en el vaso. Exprimimos la lima, picamos finamente el cilantro y la cayena. Trituramos todos los ingredientes hasta que obtengamos la textura deseada (más rústica o más fina). Añadir sal al gusto. Evidentemente, si no os gusta el picante, no lo pongáis.
El aguacate se oxida a gran velocidad por lo que os recomiendo comerlo enseguida.
Como decía al comienzo de la receta, las posibilidades del guacamole son muchas. Acompaña a la perfección a los nachos, a las fajitas de pollo (ver receta del 30 de marzo de 2008), a mariscos como los langostinos cocidos, las gambas… A mi me gusta tostar una rebanada de pan rústico, untarle el guacamole, añadirle unas lonchas de jamón de pato curado y un toque de vinagre de Módena reducido junto con unas gotas de arbequina. Una operación similar podemos llevar a cabo con unas buenas anchoas en salazón.
La cerveza fría siempre es un buen acompañamiento.

Buena suerte y Buen provecho

miércoles, 24 de febrero de 2010

Solomillo de cerdo Ibérico relleno de queso de cabra y nueces

Este es un plato al que guardo un especial cariño, porque es una de las primeras recetas que hice en solitario en mis comienzos como cocinillas los domingo por la noche en casa de mi Suegra (buena y santa ella). A Adriana le vuelve loca y no hace mucho volví a repetir la receta con igual éxito (es encantadora).
La única dificultad que tiene es la de atar el solomillo, pero con un poco de bramante, paciencia y mirando la página de algún “bloggero” que se haya currado un vídeo explicativo, está listo (prometo currarme una sección de técnicas de cocina en breve).
Si el bolsillo no nos da de sí, el cerdo ibérico (suele costar alrededor de 18 euros el kilo) se puede sustituir por cerdo normal y corriente (su precio se sitúa normalmente entre los 7 y los 10 euros por kilo) . Si queremos “dar el do de pecho” yo me daría una vuelta por Entreverado (Plaza de Juan Carlos I, 1. 28750 San Agustín de Guadalíx) y compraría allí el solomillo. Miguelito os atenderá de mil amores y llevaréis un producto difícil de igualar.

Ingredientes (para 4 personas)

2 solomillos de cerdo ibérico generosos
150 gramos de rulo de queso de cabra
2 cebollas dulces
100 gramos de nueces peladas
2 dientes de ajo
½ vaso de fino (si no os gusta el fino, lo podéis sustituir por un vino que sea más de vuestro agrado)
1 vaso de caldo de carne o, en su defecto, 1 vaso de agua y una pastilla de caldo doble
Sal
Pimienta negra en grano
AOVE en cantidad suficiente

Utensilios

1 tabla para picar
1 cuchillo cebollero bien afilado
1 puntilla
2 buenos trozos de hilo de bramante (o algo similar que tengáis por casa para atar la carne
1 sartén antiadherente grande
1 fuente de Pirex en la que nos quepan los solomillos
1 pinzas
1 batidora con su vaso
1 colador chino
1 cazo
1 varillas

Elaboración

En primer lugar debemos proveernos de los ingredientes. Cuando lleguemos al carnicero (Miguelito, creo que no ofreces servicio de despiece…) le pedimos por favor (las buenas formas no se deben perder nunca) que nos abra los solomillos en libro puesto que los queremos para rellenar. Nos hacemos con el resto de los ingredientes, llegamos a nuestra cocina, nos lavamos bien las manos, nos servimos una copita de fino bien frío y comenzamos.
Ponemos a precalentar el horno a 200º arriba y abajo. Abrimos el queso de cabra, le retiramos la corteza si la tuviera y lo mezclamos con las nueces peladas y picadas. Reservamos este preparado en el congelador (cuanta más consistencia tenga, más fácil nos resultará la fase de rellenado).
Pelamos las cebollas y los ajos y los picamos en brunoise. Reservamos. Salpimentamos los solomillos y con cuidado, hacemos una especie de salchicha con el relleno, se lo colocamos en el centro, cerramos los lados del solomillo y comenzamos a atarlo con el bramante, asegurándonos de que quede bien cerrado para que no se salga demasiado el relleno (si no sois capaces de atarlo, unos palillos estratégicamente clavados también pueden servir). Calentamos la sartén a fuego fuerte, añadimos un chorrito de aceite, dejamos que se reparta homogéneamente por la superficie y cuando comience a humear, doramos los solomillos por todos los lados (lo que en el argot culinario se conoce como Reacción de Maillard). Flambeamos con el brandy y los reservamos. Añadimos un poco más de aceite a la sartén, bajamos el fuego a media potencia y pochamos la verdura aprovechando los jugos que nos ha dejado el solomillo. Tras 4 minutos aproximadamente, colocamos la verdura en la fuente de horno, los solomillos encima y mojamos con una parte del caldo y del vino blanco. Introducimos en el horno durante unos 25 minutos aproximadamente (en ese periodo, iremos añadiendo el resto del caldo y del vino).
Personalmente prefiero la carne rosada en el centro y jugosa. Si la queréis más pasada, pues nada, 10 minutos más.
Una vez horneados, sacamos los solomillos de la fuente y los reservamos sobre la tabla de corte. Recuperamos la salsa en el vaso de la batidora, la trituramos, le añadimos algo de caldo si fuera necesario, y la pasamos por el chino. La llevamos a ebullición en un cazo, rectificamos de sal y pimienta. Si os sentís inspirados, podéis incorporar a la salsa una “nuez de mantequilla” y darle un varillazo. Así os quedará más brillante y con un poco más de cuerpo.
Desbridamos los solomillos, los cortamos en medallones de unos 2 cm. De grosor y podemos seguir 2 caminos. Colocarlos en una fuente, o emplatarlos. Vosotros decidís.

Las guarniciones para este plato son tantas como seáis capaces de imaginar: patatas fritas, patatas asadas, una buena ensalada de lechuga del país, un puré de batata, unos dados de calabaza asado, una confitura de frutos rojos, de zanahoria, un chutney…en fín, lo dejo en vuestras manos.
Se me olvidaba, lo tomaría mientras bebo un tinto ligerito o un buen Chardonnay fermentado en barrica.

Buena suerte y Buen provecho

martes, 23 de febrero de 2010

El Vikingo

Coleteaban mis últimos días de vacaciones de invierno y mi “Santa” me obligó a aprovechar uno de ellos yendo juntitos a Ikea para comprar una estantería para el aseo y dar por fin forma de casa decente a nuestra morada…Estas cosas tienes que vivirlas para creerlas. Era jueves por la mañana, plena cuesta de Enero…y estaba lleno. ¿La gente no tiene otra cosa mejor que hacer? En fin. Lo único bueno que tiene para mí la visita a Ikea (pese a que Pau me consiente todo y me deja comprar la mayoría de mis antojos. Te quiero) es el paso por la tienda de comida.
No soy muy amigo de sus perritos ni de su restaurante, pero hay varios productos que me encanta comprar (su tarta de almendras, el carpaccio de reno, la cebolla frita…). Mi “Santa” que no es tonta, el otro día detectó mi ofuscamiento y me dio carta blanca…Rápidamente aproveché la ocasión que se me brindaba y me imaginé un híbrido entre ensalada y bocadillo. ¿Se puede pedir más? Compré un pan “ártico” llamado “Tunnbröd”. Es una especie de pita hecha con: trigo, cebada y centeno. Un bote de salsa Gravlaxsas( maravillosa; de mostaza y eneldo). Un cubo de copos de cebolla frita y una plancha de “Gravad Lax” (salmón marinado con eneldo. Hay marcas españolas como Benfumat que lo hacen de lujo).
Llegué a casa y me puse manos a la obra. El resultado, soberbio.

Ingredientes (Entrante para 4 personas)

1 paquete de Tunnbröd
1 plancha de Gravad Lax
1 bote de salsa Gravlaxas
1 bolsa de ensalada “Sensación” de Mercadona
1 cebolla morada
1 paquete de tomates cherry
4 cucharadas soperas de copos de cebolla frita
C.S. de AOVE de la variedad arbequina
Sal
Vinagre de Módena reducido

Utensilios


1 tabla
1 cuchillo afilado
1 bol grande
1 horno

Elaboración

Nos lavamos bien las manos y descorchamos una botella de verdejo fermentado en barrica bien frío, o de un buen cava (ves Topete como el hombre vive de algo más que de cerveza…).
Encendemos el horno y metemos los panes en él. Abrimos el paquete de salmón para que airee. Pelamos y picamos la cebolla en brunoise y cortamos los tomates cherry en cuartos.
Ponemos la cebolla morada, la cebolla frita, los tomates, la sal y el aceite en un bol y lo aliñamos.
Sacamos el pan del horno. Disponemos una buena cantidad de salsa, un par de lonchas de salmón y la mezcla de ensalada. Rectificamos de aceite y lo acabamos con un chorro de vinagre reducido. Una auténtica delicia. Original, sencilla, rápida y barata.
Una buena cerveza pilsener bien fría o ese verdejo fermentado en barrica que hemos abierto al comienzo de la receta, son un acompañamiento perfecto para la misma.

Buena suerte y buen provecho.


P.D: perdón por la obviedad del nombre del plato. Estoy desbordado de creatividad. Os juro que está de muerte...

domingo, 21 de febrero de 2010

Magro de Katxorro

Pese a que el nombre de la receta nos pueda llevar a error no estamos hablando de cocinar ningún animal sino del animal que la cocina. Igor Katxorro San Pedro. Genio y figura del mundo de la gastronomía nacional (un verdadero talento desaprovechado…) Palabra de honor (GRACIAS POR TODO)
Pese a tratarse de un plato elaborado para el personal (tan importante siempre en un negocio de restauración) en mi opinión es un plato francamente bueno (no os hablo de su Carpaccio de besugo a la madrileña, del pisto arabesco o de la hamburguesa de pollo en pepitoria…).
Katxorro no te hago más la pelota, porque no viene a cuento, que si no…Con tú permiso paso a detallar la que creo que es aproximadamente la receta que recuerdo:

Ingredientes (para 4 presonas)

1 kg. de magro de cerdo en dados (de aproximadamente 3x3 cm.)
2 cebollas blancas grandes
2 dientes de ajo
1 hoja de laurel
1 palo de canela
4 granos de pimienta
½ litro de caldo de carne
1 vaso de vino blanco
Brandy
1 puerro
1 pimiento verde italiano
Sal
AOVE
50 grms. de harina de trigo

Utensilios

1 Sartén antiadherente
1 tabla
1 cuchillo afilado
1 cacerola
1 cuchara de madera

Elaboración:

Manos limpias y botellín al canto… (Igor. Tu una Sin).

Pelamos los ajos, la cebolla y limpiamos el puerro y el pimiento. Lo picamos todo en brunoise y lo ponemos a pochar en una cacerola con el aceite de oliva y una pizca de sal. Cuando la verdura comience a estar transparente añadimos el magro que previamente habremos dorado en una sartén. Incorporamos la harina. Rehohamos. Flambeamos con el Brandy y añadimos el vino blanco. Dejamos que evapore el alcohol. Incorporamos el caldo y cuando lleve aproximadamente unos 30 minutos cociendo añadimos la pimienta, el laurel y la canela. Dejamos cocer durante al menos 1 hora y treinta minutos. Este tiempo debe haber sido suficiente para ablandar el magro y nuestro hígado…Rectificar de sal si fuere necesario.

Unas papas fritas y un buen tinto son un acompañamiento perfecto.

Buena Suerte y Buen Provecho.

lunes, 15 de febrero de 2010

Ensalada de remolacha

Pese a que estamos en invierno y esta ensalada es un clásico del verano, no voy a negar que a mi me encanta en cualquier época del año. Es muy fácil, barata y rápida. Vamos a por ella.

Ingredientes

1 bote de remolacha cocida (la venden en tiras, no es necesario que os manchéis demasiado)
150 grs. de queso Chéddar (en una loncha)
1 paquete de salchichas Oscar Mayer (la marca importa)
150 grs. de jamón cocido (en una loncha)
1 cebolla morada pequeña
1 bote pequeño de mahonesa (si es casera mucho mejor)

Utensilios

1 tabla para picar
1 cuchillo cebollero
1 bol
1 “lengua”
1 colador

Elaboración

Manos limpias y botellín fresquito (la receta de hoy nos va a llevar poco tiempo por lo que con un botellín tendremos de sobra). Abrimos el bote de la remolacha y lo ponemos a escurrir. Mientras tanto picamos en dados la loncha de queso, el jamón cocido y las salchichas. Picamos la cebolla en brunoise. Ponemos en un bol todos los ingredientes, añadimos la mahonesa, removemos hasta que esté bien morada la mezcla y lo dejamos reposar en la nevera al menos ½ hora.

Es un primer plato perfecto o si lo preferís, podéis tostar unas rebanadas de pan y untarlo o tal vez haceros un sándwich.

Se que no es el colmo de la sofisticación, pero…

Buena suerte y Buen provecho.