jueves, 28 de enero de 2010

Alitas de pollo University Style

Las alitas de pollo son uno de los clásicos por antonomasia de las cartas de raciones de los bares de España (que se lo pregunten a “Pepe el Guarro” en el Barrio del Pilar o, al Sapama en José del Hierro). Baratas, ricas y fáciles de hacer. Según D. David Silván, alias “Topete”, la mejor forma de comerlas es fritas, con mucha sal y un chorro de zumo de limón. La receta que nos ocupa hoy es una variación de las alitas al ajillo de toda la vida. Surgió en las entrañas de la cafetería de la facultad de psicología de la Universidad Autónoma de Madrid y es cortesía del “Chuli” (Cocinero con mayúsculas y alegre Bandolero).

Ingredientes (para 4 personas)

2 kg de alitas de pollo troceadas (el pollero estará encantado de haceros los trozos)
2 aros de guindilla
1 cucharada sopera de harina
½ vaso de vino blanco
½ copa de brandy (Terry, 103…todos tenéis alguna botella de las cestas que os daban las empresas antes de la crisis…)
1 cucharada de perejil picado
Sal
Vinagre de vino
½ vaso de jugo de carne (si no tenéis en casa, que no creo, lo sustituís por 2 cucharadas de Bovril disueltas en ½ vaso de agua)
2 cucharadas soperas de ajo picado en brunoise
AOVE

Utensilios

1 sartén amplia
1 espumadera
Papel absorbente
1 cuchillo cebollero
1 tabla
1 freidora, si hubiere
1 cuchara de madera

Elaboración

Manos limpias y botellín de Mahou 5 estrellas a punto de congelación.
Picamos el ajo en brunoise y el perejil. Salamos y blanqueamos las alitas con el aceite a unos 120º y cuando estén prácticamente cocinadas, subimos el aceite a 170º y las doramos (en caso de no disponer de freidora, el primer paso lo haríamos a fuego medio y el segundo paso lo llevaríamos a cabo con el fuego al máximo). Reservamos en una bandeja con papel absorbente.
Doramos el ajo y la guindilla en una sartén con unas gotas de aceite; añadimos las alitas, las salteamos, incorporamos la cucharada de harina (removemos enérgicamente. La finalidad de la harina es que queden pringosas…), flambeamos con el ½ vaso de brandy, incorporamos el vino blanco (dejamos que cueza a fuego fuerte para que evapore bien el alcohol) y el jugo de carne. Le damos un toque de perejil, rectificamos de sal si es necesario y justo en el momento de sacar las alitas a la mesa le damos un toquecito con el vinagre de vino.
Un acompañamiento perfecto son unas buenas patatas fritas y un montón de cerveza fría.

lunes, 25 de enero de 2010

EL RINCÓN

El Rincón es un pequeño restaurante ubicado en San Agustín de Guadalix, concretamente en la urbanización Las Fuentes (Avenida de Madrid 43, 91 8419664)
Lo regenta la familia Serrano desde hace años y desde allí nos ofrecen una comida sencilla, abundante, de calidad y a buen precio (que no es nada fácil). La especialidad de la casa es la carne, no en vano, el Señor Serrano fue mayorista de carnes, por lo que algo sabrá. Amén de carne también nos podemos deleitar con cecina, pimientos rellenos, oreja, picadillo, un fantástico queso de oveja, algunos pescados, postres caseros.... Siempre tiene cosas fuera de carta (nécoras, gambas, berberechos, lenguado…) por lo que dejaros aconsejar, es honrado con la calidad y justo con los precios. Tiene una pequeña carta de vinos a precios irrisorios y en verano monta una terraza que se llena noche tras noche. A diario ofrece un menú a 9’50 . Durante el invierno cierran los domingos por la noche y los lunes todo el día. No es muy grande por lo que es posible que los fines de semana, si no habéis reservado, os toque esperar tomando una caña en la barrita. Merece la pena probarlo, palabra.