martes, 30 de agosto de 2011

1001 formas de abrir un botellín (y una lata)... LXX

lunes, 22 de agosto de 2011

LOMITOS DE SARDINAS MARINADOS CON CALABACÍN SALTEADO



La sardina (sardina pilchardus) es uno de esos géneros humildes que no hacen sino propinarnos satisfacciones tanto a cocineros como a gourmands y demás gentes de a pie. Es un pescado barato, rico y nutritivo (contiene vitaminas A, D, B, B2, minerales, fósforo, hierro…). Forma parte de la familia de los pescados azules. Nos encontramos inmersos en medio de la temporada (va de mayo a octubre) por lo que vamos a aprovecharnos tanto de su frescura como de su precio (entre 3'5 y 6'5 euros el kilo). Actualmente las podemos encontrar enteras o en lomos limpios. La primera opción es la que yo prefiero, pero sin embargo la segunda pese a ser un poco más cara, es más limpia y adecuada para el plato que os propongo.

Ingredientes (para 4 personas)

16 lomos de sardina
3 limas
40 gramos de jengibre
2 cucharadas soperas de Nuoc Man (Opcional)
100 mililitros de salsa de soja
Aove (c.s.)
Sal
200 grs. De calabacín

Utensilios

1 tabla
1 sartén antiadherente grande
1 cuchillo afilado
1 cuchillo cebollero
1 fuente honda
Papel absorbente
1 rallador tipo Microplane o similar
1 cuchara sopera
1 bol

Elaboración
Manos limpias y botellín de Mahou fresquito. En primer lugar, con ayuda de un cuchillo afilado, partimos los lomos de sardinas a la mitad y eliminamos las pequeñas raspas que tienen a la altura de la cavidad abdominal. Reservamos.
Por otro lado cortamos y exprimimos los limones en un bol. Rallamos el jengibre después de pelarlo con ayuda de una cuchara sopera y lo incorporamos al bol junto con la soja y el nuoc man. Vertemos la mezcla sobre las sardinas y dejamos que se marinen durante 30 minutos aproximadamente.
Retiramos las sardinas del marinado y las escurrimos.
Mientras tanto calentamos la sartén con la inducción al máximo. Añadimos un par de cucharadas de AOVE y cuando comience a humear, incorporamos el calabacín que previamente habremos lavado y cortado en bastones). Añadimos una pizca de sal y salteamos enérgicamente durante 3 minutos aproximadamente. Antes de retirarlo le añadimos un chorro generoso del líquido resultante de la marinada. Reservamos.
Limpiamos la sartén rápidamente, la calentamos, incorporamos un par de cucharadas de AOVE y cuando esté bien caliente ponemos los lomos de sardina por el lado de la piel durante 20 segundos. Damos la vuelta con ayuda de una espátula y cocinamos durante 5 segundos por el lado de la carne. Las sacamos y colocamos sobre el calabacín que previamente habíamos salteado.

Buena Suerte y Buen Provecho.

Un Albariño bien frío puede ser al acompañamiento ideal. En el caso de hoy ha sido una botella De Terras Gauda O Rosal 2010. Un poco joven pero estupendo.

lunes, 15 de agosto de 2011

SOPA DE NOODLES CON TERNERA



La palabra Noodle deriva del alemán Nudel y significa fideo. Los fideos son uno de los alimentos más comunes en Asia, no en vano surgieron allí hace al menos 2000 años. Pueden hacerse de cereales, frutos secos… Tienen una forma cilíndrica y alargada y se presentan normalmente tanto frescos como secos. Las formas y diámetros son tan variables como los ingredientes de los que se pueden hacer.
El enfrentarnos hoy a una receta de fideos se debe a las pequeñas vacaciones que hemos decidido pegarnos este año en Vietnam. Contrariamente a lo que sucede con los desayunos en Europa, (que tienden a ser dulces y cada vez más ligeros), en Vietnam se desayuna fuerte. El desayuno nacional es el Pho, que no es otra cosa que una sopa con fideos, carne y verduras. Las carnes pueden ser de ternera, cerdo o pollo, además de existir la posibilidad de añadirle algún pescado o marisco. Esto no resultaría extraño a las 2 de la tarde, pero en Vietnam se levantan normalmente a eso de las 5 de la mañana, hacen un poco de ejercicio y luego se comen un tazón humeante de Phó. Este varía en función de las regiones del país pero la esencia es la misma.
La receta de hoy y en contra de mi voluntad, no la cociné yo. Lo intenté pero no pudo ser (las mujeres vietnamitas tienen mucho carácter y no confían en un hombre cerca de los fogones…). Tuvimos la suerte de comerla en medio de un arrozal en las montañas de Sapa (al norte de Vietnam, cerca de la frontera con China).


INGREDIENTES (para 3 personas):

½ repollo pequeño
3 paquetes de noodles de mandioca instantáneos (normalmente, en el paquete viene un sobre de caldo incluido)
1,5 litros de agua
Jengibre
1 vara de lemon grass o hierbaluisa
1 manojo de cebolla china
1 cebolla morada
200 gramos de carne de ternera (rabillo, punta de tapilla, …)
1 lima
Unas hojas de cilantro
½ pastilla de caldo concentrado
Un par de chiles
Aceite de girasol (c.s)
Sal

Elaboración:

Manos limpias y cerveza , (Tiger a ser posible, por tratarse de un plato vietnamita), bien fría.
Es un plato sencillo, rápido, y sabroso, del que existen dos formas de elaborarlo: una corta y otra larga. La larga implicaría preparar un caldo de ternera antes de todo para hidratar los noodles, y la corta se basa en usar el caldo instantáneo que viene incluido en el propio paquete de noodles para darles sabor, junto con el resto de los ingredientes de la receta. Hoy vamos a explicar la corta.
En primer lugar, ponemos a hervir el agua con el caldo instantáneo. Mientras tanto, lavamos y picamos el repollo finamente.
Lavamos y troceamos la carne en tiras finas.




Lavamos y hermoseamos la cebolla china, (solo vamos a usar la parte verde), el jengibre y el lemon grass. Estos último hay que cortarlos en juliana fina.




Una vez cortada la carne, la marinamos con la sal, el jengibre, y el lemon grass. Reservamos.




Blanqueamos los noodles durante 10 segundos en el caldo que tenemos hirviendo y los reservamos en los cuencos en los que vayamos a presentar la sopa.




Ponemos a calentar una sartén con un par de cucharadas de aceite, salteamos la carne y la reservamos. En esa misma sartén, incorporamos otra cucharada de aceite y salteamos el repollo, la cebolla morada y los colocamos sobre los noodles.
A continuación ponemos la carne sobre las verduras y finalizamos el plato con los tallos de la cebolla china el cilantro, y el caldo. Rectificar de sal si fuera necesario.




Servir acompañado de gajos de lima y chiles.




Sencillo, pero espectacular.

Buena Suerte y Buen Provecho.