sábado, 29 de octubre de 2011

SANDWICH HUXTABLE VS. 2.0



Aquí vamos con la segunda entrega de los sándwiches Huxtable también conocidos como sándwiches de “gordo”. Sé que se ha hecho de rogar pero al fin está aquí; a ver qué os parece.

Ingredientes (para 4 personas con buen apetito)






8 rebanadas de pan de molde (Semilla de Oro a ser posible)
600 gramos de filetes de pechuga de pollo (si pudieran ser contra muslos…)
16 lonchas gorditas del mejor bacón que seáis capaces de encontrar
300 gramos de queso de cabra (tipo rulo)
2 cebollas moradas
1 tomate grande
Lechugas variadas
1 pimiento rojo
1 pimiento verde italiano
4 huevos
AOVE
Sal
Pimienta negra
Azúcar
Salsas variadas

Utensilios

1 sartén antiadherente grande
1 sartén antiadherente mediana
1 tabla
1 cuchillo cebollero
1 molde redondo (para agujerear el pan y poder mojar la yema del huevo)

Elaboración

Manos limpias y botellín fresquito a mano. En primer lugar lavamos los pimientos, pelamos las cebollas y lo cortamos todo en juliana fina. Cortamos el tomate en rodajas y lo reservamos. Mientras preparamos las verduras calentamos las sartenes. A continuación incorporamos un chorro generoso de aceite en la sartén mediana y añadimos la verdura cuando el aceite comience a humear. Lo salamos ligeramente y salteamos durante unos minutos a fuego medio - alto (queremos que la verdura quede ligeramente “al dente”). Rectificar de sal y azúcar. Retirar y reservar.




En la sartén grande doramos las lonchas de bacón hasta que adquieran el punto deseado. Las retiramos y las reservamos.



En esa misma sartén y sirviéndonos de la grasa que ha soltado el bacón, doramos los filetes de pollo. Cuando los demos la vuelta, salpimentamos y ponemos el queso de cabra encima para que coja temperatura y se funda ligeramente. Retirar y reservar tapados para que no se enfríen.
Pasamos un papel absorbente por la superficie de la sartén, agregamos un chorro generoso de aceite y hacemos los huevos a la plancha.




Tostamos el pan bien en la sartén mediana, o en el tostador…difícil decisión. Yo me decanto por la sartén con un chorrito de aceite.




Llegamos a la recta final del plato, el ensamblaje. Mi forma ideal: disponemos una rebanada de pan, la untamos con una buena cantidad de mostaza antigua mezclada con mahonesa. A continuación ponemos el queso, el bacón, el tomate, el pollo, las verduras salteadas, las lechugas, un buen chorro de salsa barbacoa y lo coronamos con un espectacular huevo a la plancha…












El remate es una rebanada de pan con un agujero estratégico por el que dejaremos que asome la suculenta yema de huevo…
¿No me digáis qué no se os hace la boca agua?
El orden de los ingredientes no altera el producto pero ayuda. En lo que a las salsas se refiere dejo que vuestra imaginación y vuestros gustos os guíen. Kétchup, mojo picón, tabasco, yogur…

Buena Suerte y Buen Provecho

miércoles, 26 de octubre de 2011

TOSTA DE ASADILLO DE PIMIENTOS CON CONFIT DE PATO



Pese a lo rimbombante del nombre no os asustéis ya que no es más que una deliciosa tosta fácil, rápida y resultona que os sacará de más de un apuro y os granjeará no pocos elogios. Ya sois "Dummies" de nivel por lo que presupongo que en vuestros congeladores habrá una buena provisión de fondos, croquetas… y pimientos asados -si no es así, consultar la receta del 10 de febrero de 2009-. Amén de los pimientos asados hoy vamos a trabajar el confit de pato que no es otra cosa que el pato cocinado y almacenado en un su propia grasa. El pato es el ave equivalente al cerdo puesto que se aprovecha todo, todo, todo. Yo procuro siempre tener una lata de muslos en confit que son muy socorridos para hacer un arroz, una pasta o la tosta que hoy nos ocupa. Como sucede con la mayoría de los alimentos en el mercado podéis encontrar multitud de marcas a precios muy dispares, pero para el plato de hoy no hace falta usar una marca excesivamente cara.

Ingredientes

2 contramuslos de pato confitados
1 cebolleta grande
250 grs. De pimientos asados y pelados
1 diente de ajo
Sal
Azúcar
AOVE
Pimienta negra
4 buenas rebanadas de pan rústico
Tomillo fresco (si no hay es mejor no poner nada)

Utensilios

1 sartén antiadherente grande
1 horno o tostador en su defecto
1 tabla
1 cuchillo cebollero

Elaboración

Manos limpias y botellín fresquito. En primer lugar encendemos el grill del horno. A continuación cortamos la cebolleta en juliana y la salteamos con un chorro generoso de aceite y una pizca de sal a fuego medio. Mientras la cebolleta adquiere el punto deseado – transparente sin que llegue a coger color- abrimos el paquete de confit, retiramos el exceso de grasa, la piel y lo deshuesamos. Si no hemos sacado con suficiente antelación el pato y la grasa está excesivamente dura sumergimos el paquete o lata en agua bien caliente durante unos minutos para que nos resulte más fácil el manipulado del mismo.
Una vez listo lo picamos al gusto con ayuda del cuchillo. A estas alturas la cebolleta debe estar lista por lo que añadiremos los pimientos asados en tiras, una pizca de la grasa del pato y el pato. Saltear hasta que el conjunto adquiera temperatura. Rectificar con la sal, el azúcar y la pimienta. Reservar.
Cortamos rebanadas de 1´5 cm. De grosor aproximadamente, las metemos en el horno hasta que estén ligeramente doradas. Las untamos con el ajo y colocamos una generosa porción del asadillo de pimientos con el pato encima. Añadir una pizca de tomillo, un chorro de aceite y servir.

Buena Suerte y Buen Provecho.

sábado, 1 de octubre de 2011

HABONES SANABRESES ESTOFADOS CON OREJA


Pese a que la climatología intenta demostrarnos lo contrario acabamos de inaugurar la que para mí es una de las mejores estaciones del año. El otoño. El otoño significa tiempo de setas, caza, guisos, legumbres…Y de legumbres vamos a escribir. En este caso le toca el turno a los “habones” sanabreses que son una suerte de judiones zamoranos de gran calibre, delicada piel, cremosa textura y exquisito sabor. No exagero mucho si digo que posiblemente sean los mejores que he comido en mucho tiempo por no decir en mi vida. El descubrimiento de estos tesoros de la gastronomía se lo debemos a Topete. En la última expedición que hicimos a Requejo (la primera para mí) nos aprovisionamos con varios kilos. Pese a que se venden en toda la comarca, los nuestros provienen de Casa Eloy en Puente de Sanabria (Calle la Plaza nº 99). Según Eloy “son cojonudos majo. Guárdalos en la nevera que estos son de aquí y no tienen conservantes…”. A 12 euros el kilo. Lo bueno se suele pagar y en este caso concreto, merece la pena el desembolso. La tienda de Eloy es un santuario del desorden y del pecado “triglicérico” ya que en su mostrador y en sus paredes se aglutinan todas las cosas que se le pueden añadir a una buena cazuela… Merece la pena la visita para el aprovisionamiento pero hay que ser cautos…

Ingredientes (para los integrantes de Al Filo de lo Modorro)

1 kg de habones sanabreses
4 orejas de cerdo frescas
8 chorizos para guisar
2 morcillas asturianas
600 grs. De lacón (bacon en su defecto)
1 cebolla gorda
1 cebolla pequeña
Unos granos de pimienta
1 zanahoria grande
1 zanahoria pequeña
1 puerro
1 cabeza de ajos
2 hojas de laurel
2 clavos de olor
AOVE
1 trozo de “unte” (sólo apto para valientes)
Agua

Utensilios
1 tabla
1 cuchillo cebollero
1 pelador
1 cacerola de generosas dimensiones
1 cacerola un poco más pequeña
1 cuchara de madera
1 batidora y su vaso correspondiente
1 par de pinzas

Elaboración

Como buen plato de cuchara se merece ser preparado con 24 horas de antelación para disfrutarlo en toda su plenitud y no tener a ninguno de los integrantes “pringado” en su elaboración.
La noche antes de su elaboración dejamos remojando los habones para que se hidraten convenientemente y metemos en la nevera aproximadamente “media fanega” de botellines que serán los que aproximadamente consumamos a lo largo de las más de 2 horas que nos llevará la elaboración de tan suculento plato.
Nos lavamos bien las manos, abrimos los botellines correspondientes y comenzamos por lavar bien las orejas de cerdo bajo el grifo. A continuación quemaremos los pelos que pudieran quedar y finalmente colocamos las mismas en una olla con agua, laurel, los granos de pimienta, la cebolla pequeña, una zanahoria, un chorro de AOVE y un trozo de puerro. Fuego fuerte hasta que el agua rompa a hervir y luego lo bajamos a la mitad para que el hervor sea regular. Mientras la oreja se cuece, retiramos los habones que hayan quedado en la superficie si es que ha quedado alguno. Tiramos el agua del “ remojo” y la sustituimos por agua nueva. Cubrimos los habones de agua, colocamos el lacón en tacos de un par de cm. De grosor junto con los chorizos, la zanahoria pelada, la cabeza de ajos, el laurel, la cebolla pelada con los clavos de olor incrustados y un buen chorro de AOVE. Las morcillas las reservamos para el final de la cocción.
La oreja la cocemos en una cazuela aparte por 2 motivos. En primer lugar porque el tiempo de cocción es distinto y en segundo lugar para que tanto “compango” no dañe los habones.
Una vez que comiencen a hervir los habones bajaremos el fuego al mínimo y dejaremos que se cocinen muy, muy despacio. Cuando el agua de la cazuela de los habones comience a escasear por la evaporación iremos incorporando el de la cocción de las orejas.
Seguiremos en animada conversación y trasegando cerveza tranquilamente durante al menos 2 horas (la dureza del agua, la legumbre, la intensidad del fuego…son factores determinantes en el tiempo de elaboración del plato).
Llega el momento de “rematar” el plato.
Cuando la oreja esté lista, esto lo sabremos cuando pinchemos la parte donde hay más carne y el cuchillo entre y salga sin dificultad, la partimos en trozos de un par de centímetros por un par de centímetros y la reservaremos.
Sacamos los chorizos y el lacón y los cortamos en rodajas de un centímetro de grosor aproximadamente y los reservamos junto con la oreja.
Cuando estén prácticamente cocinadas ha llegado el momento de darles espesor por lo que con ayuda de las pinzas cogemos la zanahoria, un trozo de puerro, la cebolla (sólo usaremos media), un par de dientes de ajo, algo de caldo y poquitos habones y lo trituramos todo con ayuda de la batidora. Lo incorporamos todo a la olla, agregamos las carnes troceadas y las morcillas si fuera menester. Dejar que cueza todo el conjunto suavemente durante al menos 15 minutos y rectificar de sal si fuera necesario.
Dejar reposar hasta el día siguiente y disfrutar de ellas. Para una adecuada digestión se recomienda un paseo de 2 horas al menos con unos deliciosos gin tonics al final del mismo.

Buena Suerte y Buen Provecho