jueves, 15 de diciembre de 2011

BROCHETAS DE CORDERO MARINADO



Debo reconocer que las brochetas, pinchos morunos y demás cosas que puedan ser ensartadas y posteriormente hechas a la parrilla son una de mis múltiples debilidades gastronómicas (como bien sabéis son tantas que es prácticamente imposible enumerarlas). La receta de hoy -pese a lo laborioso – nos brinda unos resultados brutales. La textura y el sabor del cordero son difícilmente explicables; literalmente se funde en la boca.
No me queda más que agradecer a Lucas el que decidiera compartir con nosotros la receta e invitaros a probarla.

Ingredientes (para 4 personas)

1 kilo de pierna de cordero recental deshuesada
3 dientes de ajo
300 grs. De cebolla blanca
15 gramos de cilantro fresco
10 gramos de jengibre
15 gramos de comino en polvo
10 gramos de tomillo fresco
10 gramos de orégano
5 semillas de cilantro
10 gramos de sal fina
10 gramos de nuez moscada
80 ml AOVE

Utensilios

1 cuchillo cebollero
1 puntilla
1 tabla
1 bol grande
Palos de brocheta
Una parrilla de carbón
1 vaso americano, Thermomix o similar
Papel film
Paciencia

Elaboración

Manos limpias y provisión de Mahou 5 Estrellas suficiente para sobrellevar la espera…Nos aprovisionamos de la carne de cordero. La elección del recental no es casual ya que tiene un sabor más pronunciado que el lechal y se adapta mejor a la finalidad perseguida. Si preferís lechal no tenéis más que pagarlo…aunque el sabor no es el mismo.
Cortamos la carne en dados de 2 por 2 cm. Aproximadamente. Reservamos.
Pelamos los ajos y la cebolla que partiremos en cuartos. Ponemos todos los ingredientes en el vaso de la batidora y trituramos hasta obtener una pasta.
Cubrimos los trozos de cordero con la pasta y los removemos bien para asegurarnos que ha quedado perfectamente impregnados del aliño. Colocamos el papel film a “piel” y metemos en la nevera durante 72 horas ni más ni menos…Hay que tener una paciencia increíble para evitar la tentación de comérselas antes pero la gracia de la receta es la textura que le da al cordero el marinado durante tanto tiempo.
Transcurridas las 72 horas nos lavamos las manitas nuevamente, abrimos una cervecita y limpiamos los trozos de cordero de la marinada excedente para a continuación proceder a ensartarlos en las brochetas (6 ó 7 trozos por brocheta). Si os apetece podéis intercalar en vegetales entre los trozos de carne pero yo las prefiero sin nada. Las de la foto llevan pimientos de Padrón y cebollitas francesas confitadas.
Sólo nos queda preparar una buena lumbre, esperar a que desaparezcan las llamas y asar las brochetas suavemente para que nos queden crujientes por fuera y jugosas por dentro.

Espectaculares.

Pd: lo ideal es que las preparéis el miercoles o el jueves para que podáis disrutarlas el sábado o el domingo.

Buena Suerte y Buen Provecho

martes, 13 de diciembre de 2011

MUSEO DE LA RADIO



Vivimos tiempos inciertos social y gastronómicamente hablando. La globalización alimentaria hace que los sabores y los establecimientos sean cada vez más homogéneos e impersonales; en multitud de ocasiones da lo mismo que estés en Auckland o en Albacete, en Nueva York o en Saigón, porque hay cosas que saben igual estés donde estés. Tranquilos porque no todo está perdido. Cuando uno encuentra sitios tan pintorescos como el Museo de la Radio -antes conocido como Mesón del Rastro-, recupera la esperanza. Situado en la calle Santa Ana número 8- La Latina-. El sitio debe ser calificado al menos como pintoresco. Es una curiosa mezcla entre museo, bar de copas, espectáculo y tasca de comida casera. Recomendables las croquetas, el salmorejo y las migas sin olvidarnos de las albóndiga y las hamburguesas. Comida sin artificios elaborada por la dueña -todo un torbellino- y sus hijos. Para beber: cerveza Alhambra, vermouth de grifo o mojitos. Olvídate de las etiquetas y disfruta del momento. Abre de jueves por la noche a domingo.




Muchas gracias Lucas.