lunes, 14 de julio de 2008

POLLO GUISADO CON MANZANA

Bueno pues aquí vamos con otro guisote. En esta ocasión le toca el turno al pollo; ese gran amigo. Es uno de los alimentos más versátiles al alcance de un Dummie, tanto por su precio como por las preparaciones a las que se presta (asado, en ensalada, para preparar sándwiches, a la plancha, acompañando una pasta o como en la receta de hoy; guisado).
En la actualidad resulta una “misión imposible” encontrar un pollo de corral auténtico y normalmente debemos conformarnos con animales que lo único que han conocido desde que salieron del cascarón son los barrotes de la jaula en la que los engordaron durante 50 días aproximadamente, pero esa es otra historia. Hay una alternativa con un poco más de calidad que son los llamados “pollos camperos” en los que dichos individuos han disfrutado de aproximadamente un mes más de vida y de una alimentación diferente. Los ofrecen marcas como la gallega Coren; son un poco más caros pero tienen un aspecto un poco más saludable y su sabor es diferente. El súmun sería que alguien nos regalara o vendiera uno de esos maravillosos pollos de corral que se han cansado de comer trigo, maíz, lombrices…correteando por los corrales y engordando a sus anchas. El color, la textura y el sabor de estos individuos dista mucho de lo que desafortunadamente estamos acostumbrados a ver en los mostradores de las pollerías y que tan ricos salen a las abuelas (el de mi abuela Vicenta está para caerse de culo). Terminado este pequeño alegato sobre la calidad de algunos de los alimentos que comemos, y las excelencias de la cocina de mi abuela, vamos a la receta de hoy. Mis queridos Dummies, si la ejecutáis bien, es una receta perfecta para invitar a comer a vuestras madres y que vean que sabéis hacer algo más que pedir pizzas y recalentar basura en el microondas.

Ingredientes (para 4 personas)

1 pollo campero
2 cebollas blancas grandes
2 dientes de ajo
2 pimientos verdes italianos
1 puerro
2 manzanas
½ botella de vino blanco
2 cucharadas soperas de harina
Agua
Aceite de oliva virgen extra
Sal

Utensilios

1 sartén antiadherente grande
1 cacerola grande
1 tabla para picar
1 cuchillo afilado
1 batidora y su vaso (o un pasapurés en su defecto)
1 chino (no un ciudadano de la República Popular, sino un colador. Que chiste más malo, perdón)
1 pinzas (para dar la vuelta al pollo)

Elaboración

Comenzamos por ir a la carnicería – pollería a comprar al protagonista de hoy. Según lo tragones que seamos pues compraremos un pollo de un tamaño u otro, pero yo creo que para 4 adultos hambrientos, debemos comprar un pollo de unos 2 kg de peso. Le decimos al carnicero – pollero que nos lo trocee, que lo queremos para guisarlo (de esta forma nos ahorramos la amputación de alguno de nuestros dedos en casa usando un cuchillo que no es el adecuado y sin dominar la técnica, pero ya llegaremos al apartado de despiece de animales, me he propuesto convertiros en verdaderas máquinas de cocinar).
Una vez en casa, nos lavamos las manos y abrimos una cerveza bien fría. Pelamos las cebollas, las manzanas, los dientes de ajo (si se sumergen en agua templada unos minutos se pelan con mucha facilidad, sino el método expeditivo, golpe con la hoja del chuchillo y listo), lavamos y despepitamos los pimientos y limpiamos el puerro. Aquí viene la primera duda, si queréis triturar la salsa para que quede un plato realmente elegante, las verduras podéis cortarlas “groseramente” (vamos, en trozos grandes); si por el contrario no tenéis demasiado tiempo, o carecéis de alguno de los instrumentos necesarios para la elaboración de la receta como son la batidora y el chino, pues os va a tocar esmeraros un poco más a la hora de cortar la verdura. Supongamos que elegimos la primera opción. Cortamos la verdura en trozos grandes y la reservamos. Ponemos ½ vaso de aceite en la cacerola y fuego medio; cuando se caliente el aceite, doramos los dientes de ajo y los reservamos (cuidado, que no se quemen que amargan). A continuación salamos el pollo, subimos el fuego y lo doramos bien por todos los lados, lo reservamos. Bajamos el fuego nuevamente y añadimos toda la verdura y las manzanas; salamos ligeramente y dejamos que se poche suavemente a fuego medio- bajo durante unos 15 minutos aproximadamente. Cuando esté lista la verdura, subimos un poco el fuego, añadimos un par de cucharadas soperas de harina, lo movemos bien con una cuchara de madera para evitar que se pegue y lo rehogamos todo 30 segundos; añadimos el pollo y lo mojamos con el vino blanco y el agua. Tapamos la cacerola y dejamos que cueza suavemente 35 minutos. Para saber si está listo, lo pinchamos con un cuchillito y notaremos que la textura de la carne ha cambiado, también veremos que la piel se desprende de la carne y esta a su vez lo hace de los huesos.
Si optamos por la salsa elegante, sacamos el pollo y trituramos las verduras, las pasamos por el chino e introducimos el pollo; dejamos que cueza un par de minutos más, probamos de sal y listo. Si nos decantamos por la forma rápida, pues hace 10 minutos que hemos acabado.
Unos dados de patatas fritas pueden ser un acompañamiento perfecto.
El pollo aguanta guisado en la nevera un par de días en perfecto estado.
Buen provecho y buena suerte.

jueves, 3 de julio de 2008

Ensalada de arroz

Hoy tenemos que agradecer la receta a Isi (no tiene nada que ver con el compi de Disi, entre otras cosas porque es mucho más guapa).

Atiendo a tu petición mi amigo y muy querido Jose, dejo constancia de la ensalada de arroz que tanto suelo preparar en las reuniones multitudinarias. La verdad es que esta ensalada es el resultado de “tengo un poco de todo pero no mucho para hacer otro tipo de receta y lo mezclo con arroz para que tenga más consistencia”. Con el tiempo se ha convertido en un plato fácil, rápido y apetitoso.


INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS

  • 200 gr. de arroz o 1 "vaso de agua" de arroz
  • jamón de York a tacos o en su defecto beicon
  • 2/3 surimi o palitos de cangrejo
  • media lechuga
  • 1 tomate
  • maíz
  • media manzana
  • una latita de atún
  • queso emmental
  • mayonesa

MODO DE PREPARACIÓN

Después de toda la parafernalia bien conocida por todos nosotros y bien enseñada por parte de nuestro experto cocinero, cocemos el arroz en abundante agua salada "al dente". Es preferible que el arroz sea del largo, ya que este queda más suelto que el normal de toda la vida.Picamos mientras la lechuga a juliana y troceamos en taquitos pequeños el queso y el jamón Cork/beicon.
Troceamos también los palitos de cangrejo, el tomate, y la manzana, escurrimos y desmenuzamos el atún.
Quiero hacer un alto en el camino para reivindicar la elaboración de la mahonesa casera, se hace en un “pis-pas” y no tiene nada que ver en sabor con la de bote.
A continuación, echamos el arroz en un escurridor y lo enfriamos bajo el grifo con agua fría.
En una fuente disponemos el arroz acompañado de todos nuestros ingredientes, por este orden: el atún, el cangrejo, el tomate, el jamón/beicon y el queso, el maíz y la manzana.
Por último, añadimos la mahonesa y removemos todo.

1001 formas de abrir un botellín...XXIV